domingo, mayo 29, 2005
La mejor juventud: No dejes de verla
Domingo. Después de un fin de semana de intenso contacto social, K y yo hemos ido al cine. Conde Duque de Alberto Aguilera. Por cierto, que habría que buscar a los distribuidores de ambientadores gratuitos para que si es posible, hicieran un perfume sin olor. Se agradecería.
Mis padres hace ya tiempo que me hablaron de esta película. Me habían dicho que duraba seis horas, y eso me daba bastante pereza, aunque no sabía que los distribuidores, inteligentemente, la han separado en dos de tres horas cada una. Y hoy hemos visto la primera, aunque no nos hubiera importado quedarnos otras tres horas más. Se hace difícil, con la comodidad que solemos tener en nuestras casas, aguantar tanto tiempo en la misma butaca. Pero hoy ha sido como ir a Nueva York, no me hubiera importado quedarme mas tiempo con las rodillas a punto de explotar...
Es la historia de una familia. Complicada. Como todas las familias. Los personajes centrales son dos hermanos (os dejo una foto de Alessio Boni que es uno de los dos. Este actor llegará lejos...). Italia. Años 60, hasta ahora. Siempre me gusta sentirme reflejado con alguno de los personajes de la película, y en esta lo hago... adivina con quien
Los primeros planos, en conversación son increibles. Desgraciadamente no hablo italiano tan bien como para poder ver todas las imágenes, pero todas las conversaciones entre dos personas, con una inmensa profundidad de los sentimientos, están acompañados de unas caras tremendamente expresivas.
Y si, he llorado. Como cada vez que me identifico con alguien que sufre, y del que puedo paralelizar alguna de mis historias pasadas... Cada cual cumple su papel a la perfección y queda perfectamente delimitado desde los primeros minutos de la película. Trata todo lo que puede existir en una familia, incluyendo la propia muerte y el nacimiento de una nueva vida.
Podría ser España. Creo que a la vista de lo que pasó en aquella época, las fronteras eran más inexistentes que hoy en día. Porque los sentimientos son los mismos aquí, en Japón o en Chile. Y de eso va la peli de hoy. De sentir con el corazón, con la mente, y con todo el que se cruce por el camino...
No me gusta desmenuzar los argumentos, asi que ya sabes lo que tienes que hacer... Y luego si que podemos destinar todo el tiempo que TU quieras a hablar sobre ella, y sobre nosotros.
Al fin y al cabo, también tuvimos juventud. La mejor juventud.
Mis padres hace ya tiempo que me hablaron de esta película. Me habían dicho que duraba seis horas, y eso me daba bastante pereza, aunque no sabía que los distribuidores, inteligentemente, la han separado en dos de tres horas cada una. Y hoy hemos visto la primera, aunque no nos hubiera importado quedarnos otras tres horas más. Se hace difícil, con la comodidad que solemos tener en nuestras casas, aguantar tanto tiempo en la misma butaca. Pero hoy ha sido como ir a Nueva York, no me hubiera importado quedarme mas tiempo con las rodillas a punto de explotar...
Es la historia de una familia. Complicada. Como todas las familias. Los personajes centrales son dos hermanos (os dejo una foto de Alessio Boni que es uno de los dos. Este actor llegará lejos...). Italia. Años 60, hasta ahora. Siempre me gusta sentirme reflejado con alguno de los personajes de la película, y en esta lo hago... adivina con quien
Los primeros planos, en conversación son increibles. Desgraciadamente no hablo italiano tan bien como para poder ver todas las imágenes, pero todas las conversaciones entre dos personas, con una inmensa profundidad de los sentimientos, están acompañados de unas caras tremendamente expresivas.
Y si, he llorado. Como cada vez que me identifico con alguien que sufre, y del que puedo paralelizar alguna de mis historias pasadas... Cada cual cumple su papel a la perfección y queda perfectamente delimitado desde los primeros minutos de la película. Trata todo lo que puede existir en una familia, incluyendo la propia muerte y el nacimiento de una nueva vida.
Podría ser España. Creo que a la vista de lo que pasó en aquella época, las fronteras eran más inexistentes que hoy en día. Porque los sentimientos son los mismos aquí, en Japón o en Chile. Y de eso va la peli de hoy. De sentir con el corazón, con la mente, y con todo el que se cruce por el camino...
No me gusta desmenuzar los argumentos, asi que ya sabes lo que tienes que hacer... Y luego si que podemos destinar todo el tiempo que TU quieras a hablar sobre ella, y sobre nosotros.
Al fin y al cabo, también tuvimos juventud. La mejor juventud.
sábado, mayo 28, 2005
La relatividad de los problemas
Jacinta vive en un pueblo de 60 habitantes. Hace ya diez que enviudó, y su mayor preocupación es llegar con fe y ausencia de pecado al otro mundo, para encontrarse con su marido. Jacinta solo habla con su vecina, porque no confía del resto del pueblo. Pero hoy Jacinta no ha dormido. Ayer su vecina sacó la basura a las 6 y diez en vez de a las 6 y no para de dar vueltas a la cabeza. ¿tendrá un amante? ¿se le habrá roto el reloj? ¿lo sabrá el resto del pueblo? Para Jacinta, este es el mayor misterio que ha vivido en mucho tiempo. Y el problema es que está pasando a preocuparle, a no dejarle vivir. Diez minutos de retraso. Todo un mundo de lágrimas....
Todo es relativo. Hasta el dolor. Siempre discuto con P, mi amigo el ginecólogo, ya que no entiendo por qué no han inventado la máquina que pueda medir el dolor tanto físico como psíquico. Sería una máquina tremendamente útil para comparar situaciones, estados, y posibilidades de recuperación. Existe una escala de stress psicosocial que mide lo que diferentes situaciones que todos vivimos en algún momento en relación a la carga de ansiendad y tristeza que dichas situaciones nos produce. Es un estudio de Holmes Y Rahe, puedes ver cómo la situación que más stress produce es la muerte de tu pareja, y seguida va la separación o el divorcio. Aunque todo sigue siendo relativo...
Debería estar contento, porque al no tener pareja, no puedo sufrir, de momento, ninguna de las dos primeras. Por estadística, debería cumplir la tercera, que es ir a la cárcel... pero creo que hoy tampoco me apetece. ¿realmente para todos nosotros el sufrimiento es el mismo? ¿por qué hay gente que es más fuerte que otra? ¿no lo paso mal Jacinta con su viudedad como para preocuparse de la hora en que su vecina saca la basura? ¿somos insensibles ante el dolor de los demás?
Hace ya algunos añitos hice una promesa conmigo mismo. Probablemente no haya vivido personalmente ninguna de las situaciones estresantes que estos dos psicólogos plantean (exceptuando la 4 , 9 y 11), pero estoy seguro que otras cosas me han enseñado a relativizar el dolor de una forma increible. Y recalco que no por eso soy un insensible o tengo falta de ética. Sencillamente me planteé preocuparme por lo que realmente debo preocuparme, y mandar a tomar viento todo aquello que me suponga una pérdida adicional de tiempo no recuperable.
Está claro, que en mi caso, dicha escala de valores tendría que cambiar, pero probablemente en el tuyo también, y en el de K, o del G, M,C, J, N, .....; todos sabemos lo que nos preocupa e intentamos evitarlo en su medida. Por ejemplo, entiendo que alguien no vaya a un tanatorio si le da mal rollo, o por que no quiere recordar tiempos pasados. El tiempo es algo tan sumamente frágil que permite llevarlo de un lado para otro con la sola salvedad de la muerte, por lo que un "quedemos más tarde o mañana o pasado, pero estoy aquí" valdría.
Hoy estoy preocupado por mi nuevo trabajo, y por mi pareja (en ambos dos casos inexistentes, porque estoy cambiando de curro, y de mi pareja, ya ni te cuento). Jacinta mañana se preocupará de regar las flores, y el tiempo le habrá curado la curiosidad por la vecina. Y el resto, que todos somos mayorcitos, deberiais saber aquello por lo que debeis luchar (por favor, no pensar en Bardem ni similar),en eso que nos quita el tiempo y la razón. Porque a veces, y aunque el tiempo lo curo todo (repito), es mejor distraerse, leer un libro o ir al cine con una amiga. La mente es misteriosa, y te plantea la solución en el momento más insospechado. No intentes hacerla trabajar en balde.
La relatividad de los problemas. Hoy quiero ayudarle, pero no me deja. Para mi es relativo. Para él, todo un mundo por descubrir y del que sin duda, querrá huir.
Todo es relativo. Hasta el dolor. Siempre discuto con P, mi amigo el ginecólogo, ya que no entiendo por qué no han inventado la máquina que pueda medir el dolor tanto físico como psíquico. Sería una máquina tremendamente útil para comparar situaciones, estados, y posibilidades de recuperación. Existe una escala de stress psicosocial que mide lo que diferentes situaciones que todos vivimos en algún momento en relación a la carga de ansiendad y tristeza que dichas situaciones nos produce. Es un estudio de Holmes Y Rahe, puedes ver cómo la situación que más stress produce es la muerte de tu pareja, y seguida va la separación o el divorcio. Aunque todo sigue siendo relativo...
Debería estar contento, porque al no tener pareja, no puedo sufrir, de momento, ninguna de las dos primeras. Por estadística, debería cumplir la tercera, que es ir a la cárcel... pero creo que hoy tampoco me apetece. ¿realmente para todos nosotros el sufrimiento es el mismo? ¿por qué hay gente que es más fuerte que otra? ¿no lo paso mal Jacinta con su viudedad como para preocuparse de la hora en que su vecina saca la basura? ¿somos insensibles ante el dolor de los demás?
Hace ya algunos añitos hice una promesa conmigo mismo. Probablemente no haya vivido personalmente ninguna de las situaciones estresantes que estos dos psicólogos plantean (exceptuando la 4 , 9 y 11), pero estoy seguro que otras cosas me han enseñado a relativizar el dolor de una forma increible. Y recalco que no por eso soy un insensible o tengo falta de ética. Sencillamente me planteé preocuparme por lo que realmente debo preocuparme, y mandar a tomar viento todo aquello que me suponga una pérdida adicional de tiempo no recuperable.
Está claro, que en mi caso, dicha escala de valores tendría que cambiar, pero probablemente en el tuyo también, y en el de K, o del G, M,C, J, N, .....; todos sabemos lo que nos preocupa e intentamos evitarlo en su medida. Por ejemplo, entiendo que alguien no vaya a un tanatorio si le da mal rollo, o por que no quiere recordar tiempos pasados. El tiempo es algo tan sumamente frágil que permite llevarlo de un lado para otro con la sola salvedad de la muerte, por lo que un "quedemos más tarde o mañana o pasado, pero estoy aquí" valdría.
Hoy estoy preocupado por mi nuevo trabajo, y por mi pareja (en ambos dos casos inexistentes, porque estoy cambiando de curro, y de mi pareja, ya ni te cuento). Jacinta mañana se preocupará de regar las flores, y el tiempo le habrá curado la curiosidad por la vecina. Y el resto, que todos somos mayorcitos, deberiais saber aquello por lo que debeis luchar (por favor, no pensar en Bardem ni similar),en eso que nos quita el tiempo y la razón. Porque a veces, y aunque el tiempo lo curo todo (repito), es mejor distraerse, leer un libro o ir al cine con una amiga. La mente es misteriosa, y te plantea la solución en el momento más insospechado. No intentes hacerla trabajar en balde.
La relatividad de los problemas. Hoy quiero ayudarle, pero no me deja. Para mi es relativo. Para él, todo un mundo por descubrir y del que sin duda, querrá huir.
martes, mayo 24, 2005
¿Amigos?
Qué bonita pregunta. Puede surgir después de una tremenda bronca, como si te ofrecieran la posibilidad de volver a un estado natural, salvaguardando los posibles rencores que puedan aparecer a posteriori. Pero no me refiero a este tema, me refiero al todo o al nada. Voy a intentar explicarme, sin aburrirte.
Hay muchas maneras de dejar una relación. La más fácil es desapareciendo. Como cuando los maridos salían a comprar tabaco hace ya 40 años. Todavía está Lobatón buscando a alguno. Tiene gracia que hay gente que estando desaparecida, escribía al programa Quien sabe dónde suplicando que no les encontraran. Y es que todavía puedes encontrar personas que cuando deciden romper con una vida, rompen con todas sus consecuencias. Lo respeto, aunque no dejo de creer que sigue existiendo un cierto egoísmo por su parte.
Otra manera cobarde es dejándolo por un tiempo. Jamás de los jamases nadie que me haya dicho que lo quiere dejar por un tiempo ha vuelto. Pero siempre te surge la incertidumbre de saber si va en serio, como queriendo superar un bache de los tantos que aparecen en las parejas a lo largo de su historia. Siempre he creído que los tres años es la fecha clave para romper o para seguir de por vida, o al menos, intentarlo. Y si la pregunta de ¿nos damos un break? viene justo a los tres años, pues ya me se la respuesta.
Unos buenos cuernos, y asegurarte que tu pareja los conoce, es otra de las formas más crueles para dejar una relación a tiempo. Dicen que la sarna con gusto, no pica. Pues apliquémoslo. Es más fácil olvidar a alguien con una putadita, porque soy de los que también piensan que del amor al odio, un paso. Y así no hacen falta explicaciones. Todo queda clarito, y sin solución. Unicamente encontrar un experto lijador para que al menos no se me note demasiado cuando voy por la calle....
Luego están los y las tragicomédic@s, aquéllos que echan un polvo contigo a los 5 minutos de haber roto la relación . Esos polvos son geniales. Funcionan como recuerdo de lo que pudo ser y nunca fue. Imbécil serías si cayeras en ello. Es de las cosas que más hacen daño en este mundo, porque el sexo sigue tirando una barbaridad, y si funciona de verdad, peor.
Ni que decir tengo que todas las nuevas tecnologías ayudan a que el corte sea absolutamente frío. Tú abriendo con toda tu ilusión el mensaje que aparece en la pantalla (cada vez llegan menos) de tu móvil, y aparecen tres palabras como un suspiro. "Mejor será dejarlo". Ahí queda eso. ¿dejarlo con el teléfono? Con un par. Tiene cojones.
Pero vuelvo al principio del post, cuando te hacen la pregunta de ¿amigos?. Eso jode una barbaridad, al menos cuando lo escuchas por primera vez. Luego lo ves como una reacción lógica, y de hecho me mantengo en mis trece diciendo que tengo una estupenda relacion con casi todas mis ex parejas. Pero al principio jode, aunque solo sea por la clasificación que deduces que se ha producido en la mente del contrario. ¿amigo o pareja? ¿qué determina una cosa o la otra? ¿por qué cada vez la gente se moja menos? ¿es tan difícil intentar comprometerse?
Entiendo que puede llegar a ser una buena solución. Egoistamente hablando, no quiero más amigos. No lo digo por nada, pero creo que la palabra amistad se debe llevar a la máxima expresión y últimamente noto que no cuido a mis amigos como se merecen. Los hay que requieren más atención, y también están los que te cogen el teléfono después de tres años con una sonrisa de oreja a oreja, como si el tiempo no hubiera pasado.
Desde hace ya tiempo me doy cuenta que son muchos los amigos que me necesitan, y da la casualidad que en la mayor parte coincide con aquellos a los que yo también necesito. Pues que sepan que voy a seguir estando ahí como un pesado infernal que tratará de decir lo bueno, y también lo malo. No me voy a cansar. Una vez rompí con todas mis amistades para complacer a mi pareja, y creo que fue uno de los mayores errores de mi vida, que todavía sigue coleando (el error y la vida).
Benjamin Franklin dijo en una ocasión: "-Tómate tiempo en escoger a un amigo, pero sé más lento aún en cambiarlo". Pues eso, que para amigos, los contados. Y cuando me hagan de nuevo la pregunta... me lo pensaré dos veces, sin necesidad de recurrir a la balanza. Nunca se sabe lo que pierdes con un no, pero seguro que con ello rechazas como contrapartida una vida arriesgada por delante. Siempre quedó el sexo... como excusa de una buena amistad. Y no quiero llegar a ello, porque te terminarás rompiendote en trocitos que otros recogerán de buena gana.
¿Amigos? Qué fácil es decirlo, sin haberlo pensado dos veces...
Hay muchas maneras de dejar una relación. La más fácil es desapareciendo. Como cuando los maridos salían a comprar tabaco hace ya 40 años. Todavía está Lobatón buscando a alguno. Tiene gracia que hay gente que estando desaparecida, escribía al programa Quien sabe dónde suplicando que no les encontraran. Y es que todavía puedes encontrar personas que cuando deciden romper con una vida, rompen con todas sus consecuencias. Lo respeto, aunque no dejo de creer que sigue existiendo un cierto egoísmo por su parte.
Otra manera cobarde es dejándolo por un tiempo. Jamás de los jamases nadie que me haya dicho que lo quiere dejar por un tiempo ha vuelto. Pero siempre te surge la incertidumbre de saber si va en serio, como queriendo superar un bache de los tantos que aparecen en las parejas a lo largo de su historia. Siempre he creído que los tres años es la fecha clave para romper o para seguir de por vida, o al menos, intentarlo. Y si la pregunta de ¿nos damos un break? viene justo a los tres años, pues ya me se la respuesta.
Unos buenos cuernos, y asegurarte que tu pareja los conoce, es otra de las formas más crueles para dejar una relación a tiempo. Dicen que la sarna con gusto, no pica. Pues apliquémoslo. Es más fácil olvidar a alguien con una putadita, porque soy de los que también piensan que del amor al odio, un paso. Y así no hacen falta explicaciones. Todo queda clarito, y sin solución. Unicamente encontrar un experto lijador para que al menos no se me note demasiado cuando voy por la calle....
Luego están los y las tragicomédic@s, aquéllos que echan un polvo contigo a los 5 minutos de haber roto la relación . Esos polvos son geniales. Funcionan como recuerdo de lo que pudo ser y nunca fue. Imbécil serías si cayeras en ello. Es de las cosas que más hacen daño en este mundo, porque el sexo sigue tirando una barbaridad, y si funciona de verdad, peor.
Ni que decir tengo que todas las nuevas tecnologías ayudan a que el corte sea absolutamente frío. Tú abriendo con toda tu ilusión el mensaje que aparece en la pantalla (cada vez llegan menos) de tu móvil, y aparecen tres palabras como un suspiro. "Mejor será dejarlo". Ahí queda eso. ¿dejarlo con el teléfono? Con un par. Tiene cojones.
Pero vuelvo al principio del post, cuando te hacen la pregunta de ¿amigos?. Eso jode una barbaridad, al menos cuando lo escuchas por primera vez. Luego lo ves como una reacción lógica, y de hecho me mantengo en mis trece diciendo que tengo una estupenda relacion con casi todas mis ex parejas. Pero al principio jode, aunque solo sea por la clasificación que deduces que se ha producido en la mente del contrario. ¿amigo o pareja? ¿qué determina una cosa o la otra? ¿por qué cada vez la gente se moja menos? ¿es tan difícil intentar comprometerse?
Entiendo que puede llegar a ser una buena solución. Egoistamente hablando, no quiero más amigos. No lo digo por nada, pero creo que la palabra amistad se debe llevar a la máxima expresión y últimamente noto que no cuido a mis amigos como se merecen. Los hay que requieren más atención, y también están los que te cogen el teléfono después de tres años con una sonrisa de oreja a oreja, como si el tiempo no hubiera pasado.
Desde hace ya tiempo me doy cuenta que son muchos los amigos que me necesitan, y da la casualidad que en la mayor parte coincide con aquellos a los que yo también necesito. Pues que sepan que voy a seguir estando ahí como un pesado infernal que tratará de decir lo bueno, y también lo malo. No me voy a cansar. Una vez rompí con todas mis amistades para complacer a mi pareja, y creo que fue uno de los mayores errores de mi vida, que todavía sigue coleando (el error y la vida).
Benjamin Franklin dijo en una ocasión: "-Tómate tiempo en escoger a un amigo, pero sé más lento aún en cambiarlo". Pues eso, que para amigos, los contados. Y cuando me hagan de nuevo la pregunta... me lo pensaré dos veces, sin necesidad de recurrir a la balanza. Nunca se sabe lo que pierdes con un no, pero seguro que con ello rechazas como contrapartida una vida arriesgada por delante. Siempre quedó el sexo... como excusa de una buena amistad. Y no quiero llegar a ello, porque te terminarás rompiendote en trocitos que otros recogerán de buena gana.
¿Amigos? Qué fácil es decirlo, sin haberlo pensado dos veces...
domingo, mayo 22, 2005
Días tristes y días alegres
Acabo de llegar a casa. Lo mejor de hacerlo en domingo, es que esto no es un hotel y la cama sigue exactamente igual que cuando la deje a las 9 de la mañana. Leáse. Completamente deshecha por el lado derecho e imperfectamente hecha por el izquierdo (como ves esto está empezando a ser una obsesión). Recuérdame que cuando tenga dinero pueda decir a la ecuatoriana que venga los siete días de la semana en vez de tres. Aunque tiene su encanto mi desorden. Ya lo descubrirás, porque es completamente aleatorio, lo que puede hacer volver a uno loco.
Los días los mediría por tristes y alegres. Mi padre siempre me dice que es imposible que te duelan dos cosas a la vez. Me encanta esa filosofía de vida, porque al fin y al cabo, todo consiste en poner en una balanza tus experiencias de un lunes o un domingo y llegar a una conclusión. Y sin duda, el de hoy ha sido triste.
Triste, porque a pesar de haber quedado a comer con mis padres después de casi un mes sin verles, me he ido con la sensación de que los años sí que pasan por ellos. Triste porque he hecho que alguien modificara sus planes, y probablemente los podría haber dejado como estaban. Hablar, hablar mucho. Eso es lo que hemos hecho. Pero sin llegar a ninguna conclusión. Y es que cuando alguien necesita ayuda, a veces solo puede venir de uno mismo. Ya puedes ser el rey de la experiencia, que si no está en tu mano, no puedes hacer nada más que consolar y decir que tú también pasaste por lo mismo.
El problema viene cuando la decisión que ese alguien debe tomar te involucra de tal manera que estás dispuesto a pasar horas con esa persona para llegar a una postura razonable que beneficie a ambos. Y eso no siempre se consigue. Triste. Preocupado. Crees que has encontrado lo que buscabas, pero viene con un defecto de fábrica sin garantía. Venga, cómetelo con patatas. Como si fuera fácil.
Golpear contra una pared nunca fue mi fuerte. Y menos si el muro es de acero, y no tienes herramientas. Mira que tengo experiencia en negociación, porque en mi trabajo tengo la buena o la mala suerte de manejar un buen presupuesto, pero en esto no hay dinero. Juegas con sentimientos, con vivencias, con dolores y con alegrías. Pero no son las tuyas, y es practicar con fuego mientras echas alcohol.
Quien lea este blog sabrá lo que me está pasando. Mi tristeza casi nunca es por temas de trabajo, y si eres inteligente, y viendo que es domingo, pues lo tienes fácil. Parece absurdo, pero al coger la M30 al volver a casa después de abandonar mi presa en el Vips de Príncipe de Vergara he visto como la luna llena asomaba en un cielo azul de pre verano. Y no he querido seguir mirándola. Fuera romanticismos. He de ser fuerte. Eso también me lo pide la parte contratrante de la primera parte, y por una vez en la vida, no he de tropezar más veces en la misma piedra (no hablo de dos, hablo de muchas). Que no aprendo, diría mi abuela, a la que por cierto echo de menos para que me diga lo guapo que estoy (¿nadie me lo dice?)
Mis amigos K, G, y J me dijeron en el Kofee Art el otro día, que siempre estarán ellos para recoger los añicos de D cuando se estrelle, y me temo que van a tener que integrar moléculas porque a este paso... ni trocitos se van a ver.
El amor es así. A veces fácil, otras tremendamente complicado. Pero el día se acaba, y ahora necesito dormir. Ha sido un día triste, pero a lo mejor mañana... me llama. Ja.Ja. Ja.
Los días los mediría por tristes y alegres. Mi padre siempre me dice que es imposible que te duelan dos cosas a la vez. Me encanta esa filosofía de vida, porque al fin y al cabo, todo consiste en poner en una balanza tus experiencias de un lunes o un domingo y llegar a una conclusión. Y sin duda, el de hoy ha sido triste.
Triste, porque a pesar de haber quedado a comer con mis padres después de casi un mes sin verles, me he ido con la sensación de que los años sí que pasan por ellos. Triste porque he hecho que alguien modificara sus planes, y probablemente los podría haber dejado como estaban. Hablar, hablar mucho. Eso es lo que hemos hecho. Pero sin llegar a ninguna conclusión. Y es que cuando alguien necesita ayuda, a veces solo puede venir de uno mismo. Ya puedes ser el rey de la experiencia, que si no está en tu mano, no puedes hacer nada más que consolar y decir que tú también pasaste por lo mismo.
El problema viene cuando la decisión que ese alguien debe tomar te involucra de tal manera que estás dispuesto a pasar horas con esa persona para llegar a una postura razonable que beneficie a ambos. Y eso no siempre se consigue. Triste. Preocupado. Crees que has encontrado lo que buscabas, pero viene con un defecto de fábrica sin garantía. Venga, cómetelo con patatas. Como si fuera fácil.
Golpear contra una pared nunca fue mi fuerte. Y menos si el muro es de acero, y no tienes herramientas. Mira que tengo experiencia en negociación, porque en mi trabajo tengo la buena o la mala suerte de manejar un buen presupuesto, pero en esto no hay dinero. Juegas con sentimientos, con vivencias, con dolores y con alegrías. Pero no son las tuyas, y es practicar con fuego mientras echas alcohol.
Quien lea este blog sabrá lo que me está pasando. Mi tristeza casi nunca es por temas de trabajo, y si eres inteligente, y viendo que es domingo, pues lo tienes fácil. Parece absurdo, pero al coger la M30 al volver a casa después de abandonar mi presa en el Vips de Príncipe de Vergara he visto como la luna llena asomaba en un cielo azul de pre verano. Y no he querido seguir mirándola. Fuera romanticismos. He de ser fuerte. Eso también me lo pide la parte contratrante de la primera parte, y por una vez en la vida, no he de tropezar más veces en la misma piedra (no hablo de dos, hablo de muchas). Que no aprendo, diría mi abuela, a la que por cierto echo de menos para que me diga lo guapo que estoy (¿nadie me lo dice?)
Mis amigos K, G, y J me dijeron en el Kofee Art el otro día, que siempre estarán ellos para recoger los añicos de D cuando se estrelle, y me temo que van a tener que integrar moléculas porque a este paso... ni trocitos se van a ver.
El amor es así. A veces fácil, otras tremendamente complicado. Pero el día se acaba, y ahora necesito dormir. Ha sido un día triste, pero a lo mejor mañana... me llama. Ja.Ja. Ja.
martes, mayo 17, 2005
Empezar es lo difícil
Lo más coñazo de comenzar una relación es eso, comenzarla. Existen factores de la persona que tenemos delante que pueden pasar desapercibidos para el resto de los mortales, pero que para mí forman decisiones de afirmación o negación de la realidad posible. La voz, las manos, la boca interna y externa, o los ojos. Y no pienses más allá, no hace falta ni es necesario de momento. A cada uno lo suyo y lo que es de todos no me vale.
Con el paso de los años nos hacemos más exigentes en aquellas situaciones en las que hace tiempo ni se nos hubiera pasado por la cabeza ponernos tales listones. Es como si hubiéramos aprendido la lección y nos hubiéramos examinado con nota. En mi caso, muchas pruebas y exámenes. Pero tropiezo de nuevo. Vuelvo a caer en las mismas equivocaciones que me hacen suspender también con nota, en este caso negativa. Mejor sin ti.
A veces , me encanta observar en un restaurante o en cualquier otro sitio a una pareja e intentar adivinar cuánto tiempo llevan de "casados". Y acierto. Porque es la adivinanza más fácil. La más sencilla de intuir. No hay más que trazar una línea divisoria entre sus miradas y ver su reacción. Es como si el mundo dejara de existir, es la teoría de la isla llevada al extremo máximo. Un roce de dos rótulas puede suponer un ascenso tremendamente estrepitoso de biliburribina... y todo un apogeo de estrellas en el día más soleado. Todo a la vez. Todo confuso.
Imagínate por un momento que cada roce en cualquier transporte público de este pais supusiera semejante sensación. Cuántas parejas se enamorarían cogiendo el 54 o la línea naranja del metro. Pero no, para enamorarnos necesitamos más que un simple roce, aunque para ellos suponga todo un mundo. Y es que no nos queda más remedio que hacer de algo tremendamente fácil lo más complicado, pero también lo más deseado. Idiotas. A mi también me pasa, no pienses que soy de otro planeta.
Las miradas son incomparables, como si solo existiera la persona de delante. El cruce de sonrisas, los nervios a flor de piel. Todo se observa, todo sentimiento se multiplica por mil. Y a mi me sale mirada de loco a punto de entrar en un manicomio. Pero es un coñazo. Quieres todo, y sin embargo, no tienes nada. Lo mejor está por llegar. Pero ¿cuándo? ¿por qué nos dejamos vencer por la ansiedad si tendremos que despedirnos tarde o temprano? ¿es todo un sueño producido por el propio deseo de formalizar de una vez una relación? ¿cuándo nos damos cuenta, de verdad, que es el o la right one? ¿cuánto tenemos que esperar a que suene de nuevo el teléfono¿
Flotas. Sientes que el mundo se ha parado, que no es el tuyo, sino de los dos. Y luego todo eso cae, incluso desaparece. Para mi sería mucho más fácil pedir un historial de sentimientos y compatibilidades mutuas. Pero no. Y nosotros lo hacemos complicado. Y se sufre cuando no llama. Y se llora, y se ríe. ¿Para qué tanta historia?
El caso es quejarnos. Luego sin duda, cuando la rutina haya aparecido en forma de estrella destructora, lo echamos de menos. Pero aparecen otras cosas nuevas por descubrir. Todavía no he podido saber de qué se trata. Mira que me lo han intentado explicar veces, pero parece que tengo una sordera irremediable que me hace perder el oido, y a veces hasta la vista. Es el paso de estar enamorado a sentir el AMOR con mayúsculas. Y no lo entiendo. ¿me lo vuelves a explicar?
Mientras tanto, vamos viviendo en curvas repetitivas con formato de campana de gauss, como ovejas para meterse en su redil. Y es que no aprendemos. Ni siquiera lo sentimos. Lo queremos todo para luego quedarnos sin nada. Y es que aunque empezar sea difícil, tengo ganas de hacerlo. Pero contigo. Que sólo es un coñazo.
Con el paso de los años nos hacemos más exigentes en aquellas situaciones en las que hace tiempo ni se nos hubiera pasado por la cabeza ponernos tales listones. Es como si hubiéramos aprendido la lección y nos hubiéramos examinado con nota. En mi caso, muchas pruebas y exámenes. Pero tropiezo de nuevo. Vuelvo a caer en las mismas equivocaciones que me hacen suspender también con nota, en este caso negativa. Mejor sin ti.
A veces , me encanta observar en un restaurante o en cualquier otro sitio a una pareja e intentar adivinar cuánto tiempo llevan de "casados". Y acierto. Porque es la adivinanza más fácil. La más sencilla de intuir. No hay más que trazar una línea divisoria entre sus miradas y ver su reacción. Es como si el mundo dejara de existir, es la teoría de la isla llevada al extremo máximo. Un roce de dos rótulas puede suponer un ascenso tremendamente estrepitoso de biliburribina... y todo un apogeo de estrellas en el día más soleado. Todo a la vez. Todo confuso.
Imagínate por un momento que cada roce en cualquier transporte público de este pais supusiera semejante sensación. Cuántas parejas se enamorarían cogiendo el 54 o la línea naranja del metro. Pero no, para enamorarnos necesitamos más que un simple roce, aunque para ellos suponga todo un mundo. Y es que no nos queda más remedio que hacer de algo tremendamente fácil lo más complicado, pero también lo más deseado. Idiotas. A mi también me pasa, no pienses que soy de otro planeta.
Las miradas son incomparables, como si solo existiera la persona de delante. El cruce de sonrisas, los nervios a flor de piel. Todo se observa, todo sentimiento se multiplica por mil. Y a mi me sale mirada de loco a punto de entrar en un manicomio. Pero es un coñazo. Quieres todo, y sin embargo, no tienes nada. Lo mejor está por llegar. Pero ¿cuándo? ¿por qué nos dejamos vencer por la ansiedad si tendremos que despedirnos tarde o temprano? ¿es todo un sueño producido por el propio deseo de formalizar de una vez una relación? ¿cuándo nos damos cuenta, de verdad, que es el o la right one? ¿cuánto tenemos que esperar a que suene de nuevo el teléfono¿
Flotas. Sientes que el mundo se ha parado, que no es el tuyo, sino de los dos. Y luego todo eso cae, incluso desaparece. Para mi sería mucho más fácil pedir un historial de sentimientos y compatibilidades mutuas. Pero no. Y nosotros lo hacemos complicado. Y se sufre cuando no llama. Y se llora, y se ríe. ¿Para qué tanta historia?
El caso es quejarnos. Luego sin duda, cuando la rutina haya aparecido en forma de estrella destructora, lo echamos de menos. Pero aparecen otras cosas nuevas por descubrir. Todavía no he podido saber de qué se trata. Mira que me lo han intentado explicar veces, pero parece que tengo una sordera irremediable que me hace perder el oido, y a veces hasta la vista. Es el paso de estar enamorado a sentir el AMOR con mayúsculas. Y no lo entiendo. ¿me lo vuelves a explicar?
Mientras tanto, vamos viviendo en curvas repetitivas con formato de campana de gauss, como ovejas para meterse en su redil. Y es que no aprendemos. Ni siquiera lo sentimos. Lo queremos todo para luego quedarnos sin nada. Y es que aunque empezar sea difícil, tengo ganas de hacerlo. Pero contigo. Que sólo es un coñazo.
sábado, mayo 14, 2005
Los factores externos
Las relaciones son complicadas de por si. Siempre que alguien lo deja con otro alguien, intento averiguar, dentro de los estados traumáticos que una ruptura provoca, si viene producida por factores ajenos o por razones intrínsecas a los interesados.
Cuando algo falla, recurro a la teoría de la isla. Consiste en crear un escenario imaginario que nos traslade a una isla donde no haya más que eso: una isla. A partir de ahi se puede medir la existencia o no de una vida en comun, de un objetivo mutuo. Si a pesar de estar inmersos en la ausencia de objetos y personas las cosas siguen fallando, no hay solución a corto plazo. La soledad ambiental y social de la isla nos hace abrir los ojos para ver a quien tenemos enfrente, lo único que importa, nuestro motivo de viaje. Por eso recomiendo tanto viajar, vivir la experiencia de dos, sobre todo al principio, que es cuando hay que abrir mas lo ojos, los oidos, y todo lo que se tercie...
Conforme vamos haciéndo adultos (el último día para llegar a ser adulto coincide con el día de nuestra muerte), nuestro carácter se va fijando en nuestra mente y nuestros sentimientos y al final de nuestros días no hace sino acentuarse, a veces peligrosamente. No intentemos buscar remedio inmediato.Cambiar un carácter no es fácil, pero con voluntad se puede. Y si no, lo dejamos cuanto antes y tan amigos. (recuerda que no debes tirar la amistad por los suelos de forma gratuita después de todo lo invertida en ella).
Pienso que muchas relaciones desaparecen por factores externos a la propia pareja. Y esto es más difícil de solucionar. Porque mientras sobre un rasgo de la personalidad, con tiempo y paciencia se puede intentar cambiar o al menos adaptar, sobre el resto nada se puede hacer, o es infinitamente más complicado.
Cuando hay unos cuernos (si no te los han puesto nunca no te engañes), puede ser un aviso de que algo falla, pero limas hay muchas y para todas las durezas y tamaños, si merece la pena. Pero hay otros factores mucho más peligrosos, y no hablo de la familia política, aunque con algunas reconozco que es fuente de suicidio permitido, sino de otras cosas como las drogas o las amistades.
Reconozco que soy tremendamente clásico con las relaciones. Reconozco también que hay veces que es para darme de comer aparte. Pero estas relaciones modernas, donde cada uno va por su lado, donde hay plena libertad de cuernos, de salir por separado, de dormir cada uno en casa diferente... Creo que no lleva más que a la destrucción. Y de las drogas ni hablemos. Otro día trataré más este tema en profundidad, porque desgraciadamente lo he vivido muy cerca, y repetidas veces. Siempre, SIEMPRE traen problemas.
A quien le toque vivirlo, sea externo o interno, mucho ánimo, aquí me tendrás para lo que quieras. Es lo bueno de estar solo....
Hablando de otra cosa, estoy en dos procesos para cambiar de trabajo, y uno es un tabaco y el otro alcohol.¿será esto síntoma de que el vicio no va a llamar a mi puerta más que por la parte laboral? Menos mal que aquí no es cosa de dos sino de uno mismo, aunque no se que es peor.
Y mientras tanto, como en la soledad, a esperar. Tendré noticias de Dios. O de alguien. Que sean buenas. Hoy me lo merezco, pero mañana, a lo mejor no.
Cuando algo falla, recurro a la teoría de la isla. Consiste en crear un escenario imaginario que nos traslade a una isla donde no haya más que eso: una isla. A partir de ahi se puede medir la existencia o no de una vida en comun, de un objetivo mutuo. Si a pesar de estar inmersos en la ausencia de objetos y personas las cosas siguen fallando, no hay solución a corto plazo. La soledad ambiental y social de la isla nos hace abrir los ojos para ver a quien tenemos enfrente, lo único que importa, nuestro motivo de viaje. Por eso recomiendo tanto viajar, vivir la experiencia de dos, sobre todo al principio, que es cuando hay que abrir mas lo ojos, los oidos, y todo lo que se tercie...
Conforme vamos haciéndo adultos (el último día para llegar a ser adulto coincide con el día de nuestra muerte), nuestro carácter se va fijando en nuestra mente y nuestros sentimientos y al final de nuestros días no hace sino acentuarse, a veces peligrosamente. No intentemos buscar remedio inmediato.Cambiar un carácter no es fácil, pero con voluntad se puede. Y si no, lo dejamos cuanto antes y tan amigos. (recuerda que no debes tirar la amistad por los suelos de forma gratuita después de todo lo invertida en ella).
Pienso que muchas relaciones desaparecen por factores externos a la propia pareja. Y esto es más difícil de solucionar. Porque mientras sobre un rasgo de la personalidad, con tiempo y paciencia se puede intentar cambiar o al menos adaptar, sobre el resto nada se puede hacer, o es infinitamente más complicado.
Cuando hay unos cuernos (si no te los han puesto nunca no te engañes), puede ser un aviso de que algo falla, pero limas hay muchas y para todas las durezas y tamaños, si merece la pena. Pero hay otros factores mucho más peligrosos, y no hablo de la familia política, aunque con algunas reconozco que es fuente de suicidio permitido, sino de otras cosas como las drogas o las amistades.
Reconozco que soy tremendamente clásico con las relaciones. Reconozco también que hay veces que es para darme de comer aparte. Pero estas relaciones modernas, donde cada uno va por su lado, donde hay plena libertad de cuernos, de salir por separado, de dormir cada uno en casa diferente... Creo que no lleva más que a la destrucción. Y de las drogas ni hablemos. Otro día trataré más este tema en profundidad, porque desgraciadamente lo he vivido muy cerca, y repetidas veces. Siempre, SIEMPRE traen problemas.
A quien le toque vivirlo, sea externo o interno, mucho ánimo, aquí me tendrás para lo que quieras. Es lo bueno de estar solo....
Hablando de otra cosa, estoy en dos procesos para cambiar de trabajo, y uno es un tabaco y el otro alcohol.¿será esto síntoma de que el vicio no va a llamar a mi puerta más que por la parte laboral? Menos mal que aquí no es cosa de dos sino de uno mismo, aunque no se que es peor.
Y mientras tanto, como en la soledad, a esperar. Tendré noticias de Dios. O de alguien. Que sean buenas. Hoy me lo merezco, pero mañana, a lo mejor no.
viernes, mayo 13, 2005
Una sorpresa sin lágrimas
Ayer K celebró con sus amigos su xx cumpleaños. Las mujeres, y también algunos hombres, destacan por omitir su edad repetitivamente (no es el caso de K, que la dice sin ningún problema), como si con ello, se autoconvencieran de que el paso de los años no fuera con ell@s. Ella está espléndida. Joven, con cuerpazo de los de infarto, y con dos niños en su historial. "Quién pudiera" que dirán muchas.
La cena fue en el restaurante Al Mounia. Un restaurante que lleva 30 años a sus espaldas y que sigue conservando el mismo encanto que el primer día, además de servir una comida árabe estupenda. Tuve algo de tiempo mientras esperaba a J para hablar con el aparcacoches. Tiene gracia porque el noventa por ciento de la gente llama al restaurante Mamounia en vez de Al Mounia. Yo le dije que Mamounia era un hotel muy conocido en Marrakech... y que de ahi la confusión. (te recomiendo aunque sea visitar la web del hotel donde puedes ver lo bien que lo podemos pasar...algun día): http://www.mamounia.com/eng/index.php
Existen una serie de restaurantes en Madrid que un día recuperarán la fuerza que en su momento tuvieron. Un ejemplo claro es éste, y otro es el House of Ming, que pese al cambio repetido de imagen no ha logrado rememorar aquellas noches donde te encontrabas con todo Madrid en un ambiente insuperable. Hablamos R, J y yo mismo sobre la posibilidad de dedicarnos a "relanzar" este tipo de restaurantes y le daré una vuelta porque me parece un plan de business realmente interesante.
Bueno, pues el caso es que K no tenía ni puta idea de lo que allí se iba a cocer. Pensaba que iba a celebrar el cumple en familia, pero no se pudo ni imaginar que la familia, su gran familia como ella mismo dijo, la formábamos unas 40 personas que allí estábamos después de haber pasado un mes callados como putas para que fuera una sorpresa memorable.
Su entrada fue apoteósica. Yo creo que cuando venía en el coche con los hijos vio a alguien, porque desde que aparcó hasta que realmente entró, pasaron unos cinco minutos que se nos hicieron eternos. Me apasionan las mujeres coquetas y estoy seguro que estaba dando un último golpe de brocha y de todo lo demás. Ella siempre está perfecta. Impecable. Y me gusta como es. Además de tener una inteligencia digna de estudio. (siempre me apasionaron las mujeres inteligentes, y ella lo es crecidamente)
La cabrona no derramó ni una lágrima. Como dice ella, "muy sentía", sin que apenas se note. Pero envidié su ambiente, su pasado, su historia, su construcción de la vida que le permite conservar con éxito desde hace bastantes años, a muchos, muchos buenos amigos, y a una familia increible. Se notaba. No hacía falta abrir los ojos para ver que la relación de piña en su familia existe, existió, y seguirá existiendo.
Dicen que desde fuera también se ve , en mi caso, una familia completamente unida e inseparable. Así lo creo yo, pero no mis circunstancias. Así lo ve el resto, pero yo tengo mis reparos. Ante un recibimiento así, yo hubiera llorado, sin duda. Las emociones las intento vivir al máximo, y las lágrimas surgen en mi como queriendo escapar por la serie de alegrías y fracasos acumulados en la mente y en el lacrimal que tarde o temprano explotan en una fuente imparable. La última vez me pasó con P, viendo la peli Descubriendo Nunca Jamás, que te recomiendo sin la menor duda. También allí se habla de emociones, de familia, de sentimientos, y se llora. Se llora mucho.
Una mano que se entrecruzaba con la de su abuela. Un abrazo lleno de confidencias que entran en el mundo de madre e hija. Un agradecimiento permanente por todos y para todos. Y mucho, mucho amor. ¿Ves como no hace falta esperar porque a veces lo tienes al lado? Digo yo. Y sin lágrimas. Qué cabrona. Le deseo que sea feliz, pero a mi lado, por favor. Que yo también quiero vivirlo. Sin lágrimas, o con ellas.
La cena fue en el restaurante Al Mounia. Un restaurante que lleva 30 años a sus espaldas y que sigue conservando el mismo encanto que el primer día, además de servir una comida árabe estupenda. Tuve algo de tiempo mientras esperaba a J para hablar con el aparcacoches. Tiene gracia porque el noventa por ciento de la gente llama al restaurante Mamounia en vez de Al Mounia. Yo le dije que Mamounia era un hotel muy conocido en Marrakech... y que de ahi la confusión. (te recomiendo aunque sea visitar la web del hotel donde puedes ver lo bien que lo podemos pasar...algun día): http://www.mamounia.com/eng/index.php
Existen una serie de restaurantes en Madrid que un día recuperarán la fuerza que en su momento tuvieron. Un ejemplo claro es éste, y otro es el House of Ming, que pese al cambio repetido de imagen no ha logrado rememorar aquellas noches donde te encontrabas con todo Madrid en un ambiente insuperable. Hablamos R, J y yo mismo sobre la posibilidad de dedicarnos a "relanzar" este tipo de restaurantes y le daré una vuelta porque me parece un plan de business realmente interesante.
Bueno, pues el caso es que K no tenía ni puta idea de lo que allí se iba a cocer. Pensaba que iba a celebrar el cumple en familia, pero no se pudo ni imaginar que la familia, su gran familia como ella mismo dijo, la formábamos unas 40 personas que allí estábamos después de haber pasado un mes callados como putas para que fuera una sorpresa memorable.
Su entrada fue apoteósica. Yo creo que cuando venía en el coche con los hijos vio a alguien, porque desde que aparcó hasta que realmente entró, pasaron unos cinco minutos que se nos hicieron eternos. Me apasionan las mujeres coquetas y estoy seguro que estaba dando un último golpe de brocha y de todo lo demás. Ella siempre está perfecta. Impecable. Y me gusta como es. Además de tener una inteligencia digna de estudio. (siempre me apasionaron las mujeres inteligentes, y ella lo es crecidamente)
La cabrona no derramó ni una lágrima. Como dice ella, "muy sentía", sin que apenas se note. Pero envidié su ambiente, su pasado, su historia, su construcción de la vida que le permite conservar con éxito desde hace bastantes años, a muchos, muchos buenos amigos, y a una familia increible. Se notaba. No hacía falta abrir los ojos para ver que la relación de piña en su familia existe, existió, y seguirá existiendo.
Dicen que desde fuera también se ve , en mi caso, una familia completamente unida e inseparable. Así lo creo yo, pero no mis circunstancias. Así lo ve el resto, pero yo tengo mis reparos. Ante un recibimiento así, yo hubiera llorado, sin duda. Las emociones las intento vivir al máximo, y las lágrimas surgen en mi como queriendo escapar por la serie de alegrías y fracasos acumulados en la mente y en el lacrimal que tarde o temprano explotan en una fuente imparable. La última vez me pasó con P, viendo la peli Descubriendo Nunca Jamás, que te recomiendo sin la menor duda. También allí se habla de emociones, de familia, de sentimientos, y se llora. Se llora mucho.
Una mano que se entrecruzaba con la de su abuela. Un abrazo lleno de confidencias que entran en el mundo de madre e hija. Un agradecimiento permanente por todos y para todos. Y mucho, mucho amor. ¿Ves como no hace falta esperar porque a veces lo tienes al lado? Digo yo. Y sin lágrimas. Qué cabrona. Le deseo que sea feliz, pero a mi lado, por favor. Que yo también quiero vivirlo. Sin lágrimas, o con ellas.
martes, mayo 10, 2005
Vuelo 437 Bcn Mad: Lo peor está por llegar
Hacía ya tiempo que no pasaba por algo igual. Nuestra salida de Montmeló fue bastante escalonada, apenas comparable con las tres horas que nos costó acceder al recinto esa misma mañana. Pero el comienzo de una nueva aventura, que ninguno esperábamos, estaba a punto de comenzar...
Todo autobús que llega al aeropuerto del Prat está obligado a tomar un camino que recorre la zona de espera de taxistas a la caza del cliente. Te recomiendo ver este espectáculo. Como si de una atracción de feria se tratara, el autobús deja entrever a casi dos mil taxis a la espera... y desesperados. Como si fuera un anticipo de lo que más tarde padeceríamos, observamos con atención lo que los taxistas suelen hacer en tan poco deseada situación. Un mus, una tortilla, un afeitado a pelo, una siesta, algún magreo, y hasta un revolcón. Todo puede pasar allí y pasa.
El autobús debe parar por obligación entre las terminales A y B del aeropuerto, en una zona especialmente habilitada para ello. "Nos viene bien" - pensé yo, y recordando que volábamos con Spanair, cuyos mostradores de facturación estaban justo en frente. Después de casi dos horas en un autobús incómodo (¿alguna vez has subido en un autobús cómodo?), los clientes siempre esperan palabras de ánimo y aliento para una vuelta feliz, y sobre todo rápida, a casa. Pero lo que ocurrió al cruzar esa puerta giratoria (que hace honor a todo menos a su nombre), estaba por suceder... y voy a intentar contártelo.
Un mercado africano en pleno día de compras. (lo digo porque conozco alguno, aunque me muero por ver uno asiático). Así parecía, y así lo era al menos como sensación percibida. Miles de personas hacían cola desordenadamente hasta la misma puerta (giratoria) de la calle en una distancia de unos 50 (¡¡) metros. Al ver la cara de los clientes, y como un auténtico gilipollas, dije "esto no es normal", como si hubiera que dar alguna explicación a algo que parecía tan evidente. "Vamos a la cola de business, donde seguro que hay menos gente...". La cola de preferente había desaparecido del mapa -sencillamente no había check in para esta clase- y cuando me quise dar cuenta, todos mis clientes se habían desperdigado como hormigas entre el resto de filas con un deseo cuasi mortal de llegar a casa a la vista de la situación.
El ser cabeza de un grupo te obliga a saltarte todo tipo de normas y formas con el deseo de conseguir algo de información para transmitir. Así lo hice, no sin antes recibir gritos de todos los pacientes clientes que llevaban horas esperando la tan ansiada noticia. Me la dieron, pero no alguien de Spanair, sino la señora que estaba al principio de la dichosa cola. Siempre hay una señora al principio de cualquier cola donde hay un problema. Por lo general, es gorda, baja, y con muchas ganas de contarte sus penas. Del 100 por 100 de la información que te da, solo un 10% es válida y utilizable. El resto es un adorno provocado por la tensa espera ("mi nuera, que es enfermera, me espera en Parla a cenar, y llevo aquí pretificada desde las tres"...).
Una caída del sistema informático en Aena. ¿en Aena? ¿y por qué los mostradores de facturación de Iberia funcionaban a la perfección? . Iba para largo. Cuando un sistema, del tipo que sea, se cae y no vuelve a la normalidad en menos de media hora, malo. Desde ese momento, empezamos a vivir varias etapas. La primera fue colocarse en filas dependiendo del vuelo al que ibas, para hacernos una facturación manual. Inteligentemente pusieron carteles escritos a mano debajo de cada uno de los monitores con el destino (3 letras) y el número de vuelo (3 números). Los de Madrid (Mad437) no tuvimos problema, pero imaginaros a la señora de Parla yendo a Málaga (AGP475) o a París (ORY435)... El caos no había hecho más que comenzar. ¿crees que todos los que iban vestidos de Fernando Alonso de arriba abajo entendían dichos carteles? ¿crees que la megafonía se usó para algo? No. Jamás - porque si no serían presidente de bancos...
Cambios de fila con carros de 16 maletas, atropellos de todo tipo, gritos que parecían de un sindicato unificado, maletas robadas, y al fondo, una bonita imagen del logo de Spanair de 4 metros por 2. Buena asociación de imagen.
Una vez encontrado el cartel Mad437, tras haber recibido 17 patadas, 4 intentos de robo, 5 empujones y 2 atropellos (hora y media aproximadamente), pude ligarme literalmente a la chica de facturación que me coló (a mi y a los billetes identificados de todos mis clientes). La azafata de tierra era cuanto menos educada y bastante eficiente, suponiendo que cuando me atendió llevaba en la frente un cartel imaginario que decía "por favor, mi madre no es puta, respeten mi trabajo". Por fin, las desadas tarjetas de embarque en mano. Por fin. ¿o no?
Control de seguridad. Guardia Civil subido en una silla de madera (de dónde habría salido?) diciendo " the jed epti", queriendo decir "the head empty", para hacer ver a todo el mundo que ese era un control serio, y que por tanto no estaba permitido, como en la iglesia, usar cualquier gorra -aunque fuera de alonso- para tan respetuso acto. ¿the head empty? . La Guardia Civil ya no es lo que era, ni en español, ni en inglés.
Pero no acababa allí nuestra aventura. A las once, entraba en el avión después de habernos tenido que bajar (por avería, todo se rompía) del autobús shuttle que nos llevaba a nuestros asientos. Y digo bien nuestros asientos. Porque teniendo yo el 3A, otros tres (incluyendo un niño de 2 años), tenían el 3A. Y lo mismo ocurría con el 4B, con el 6F, o con el 7G, cuyo asiento no existía ni siquiera en el MD87.
Las siguientes frases retransmiten el buen humor de los españoles...
-"me pido el baño"
-"Sientáte que la rubia de ahí delante tiene el mismo. Cómodo no vas a estar pero te lo vas a pasar pipa".
-"Señorita, ¿tiene a mano una almohada para compartir?.
O la mejor...
"Joshua o ventanilla o aire acondicionado pero las dos cosas al mismo tiempo no, que pides demasio. Que ganas de llegar a Parla¡¡¡"
Madrid 00:30. La M40 no tiene tráfico. Dormiré a gusto, pero me pensaré dos veces lo de Spanair para otra vez....
D.
Todo autobús que llega al aeropuerto del Prat está obligado a tomar un camino que recorre la zona de espera de taxistas a la caza del cliente. Te recomiendo ver este espectáculo. Como si de una atracción de feria se tratara, el autobús deja entrever a casi dos mil taxis a la espera... y desesperados. Como si fuera un anticipo de lo que más tarde padeceríamos, observamos con atención lo que los taxistas suelen hacer en tan poco deseada situación. Un mus, una tortilla, un afeitado a pelo, una siesta, algún magreo, y hasta un revolcón. Todo puede pasar allí y pasa.
El autobús debe parar por obligación entre las terminales A y B del aeropuerto, en una zona especialmente habilitada para ello. "Nos viene bien" - pensé yo, y recordando que volábamos con Spanair, cuyos mostradores de facturación estaban justo en frente. Después de casi dos horas en un autobús incómodo (¿alguna vez has subido en un autobús cómodo?), los clientes siempre esperan palabras de ánimo y aliento para una vuelta feliz, y sobre todo rápida, a casa. Pero lo que ocurrió al cruzar esa puerta giratoria (que hace honor a todo menos a su nombre), estaba por suceder... y voy a intentar contártelo.
Un mercado africano en pleno día de compras. (lo digo porque conozco alguno, aunque me muero por ver uno asiático). Así parecía, y así lo era al menos como sensación percibida. Miles de personas hacían cola desordenadamente hasta la misma puerta (giratoria) de la calle en una distancia de unos 50 (¡¡) metros. Al ver la cara de los clientes, y como un auténtico gilipollas, dije "esto no es normal", como si hubiera que dar alguna explicación a algo que parecía tan evidente. "Vamos a la cola de business, donde seguro que hay menos gente...". La cola de preferente había desaparecido del mapa -sencillamente no había check in para esta clase- y cuando me quise dar cuenta, todos mis clientes se habían desperdigado como hormigas entre el resto de filas con un deseo cuasi mortal de llegar a casa a la vista de la situación.
El ser cabeza de un grupo te obliga a saltarte todo tipo de normas y formas con el deseo de conseguir algo de información para transmitir. Así lo hice, no sin antes recibir gritos de todos los pacientes clientes que llevaban horas esperando la tan ansiada noticia. Me la dieron, pero no alguien de Spanair, sino la señora que estaba al principio de la dichosa cola. Siempre hay una señora al principio de cualquier cola donde hay un problema. Por lo general, es gorda, baja, y con muchas ganas de contarte sus penas. Del 100 por 100 de la información que te da, solo un 10% es válida y utilizable. El resto es un adorno provocado por la tensa espera ("mi nuera, que es enfermera, me espera en Parla a cenar, y llevo aquí pretificada desde las tres"...).
Una caída del sistema informático en Aena. ¿en Aena? ¿y por qué los mostradores de facturación de Iberia funcionaban a la perfección? . Iba para largo. Cuando un sistema, del tipo que sea, se cae y no vuelve a la normalidad en menos de media hora, malo. Desde ese momento, empezamos a vivir varias etapas. La primera fue colocarse en filas dependiendo del vuelo al que ibas, para hacernos una facturación manual. Inteligentemente pusieron carteles escritos a mano debajo de cada uno de los monitores con el destino (3 letras) y el número de vuelo (3 números). Los de Madrid (Mad437) no tuvimos problema, pero imaginaros a la señora de Parla yendo a Málaga (AGP475) o a París (ORY435)... El caos no había hecho más que comenzar. ¿crees que todos los que iban vestidos de Fernando Alonso de arriba abajo entendían dichos carteles? ¿crees que la megafonía se usó para algo? No. Jamás - porque si no serían presidente de bancos...
Cambios de fila con carros de 16 maletas, atropellos de todo tipo, gritos que parecían de un sindicato unificado, maletas robadas, y al fondo, una bonita imagen del logo de Spanair de 4 metros por 2. Buena asociación de imagen.
Una vez encontrado el cartel Mad437, tras haber recibido 17 patadas, 4 intentos de robo, 5 empujones y 2 atropellos (hora y media aproximadamente), pude ligarme literalmente a la chica de facturación que me coló (a mi y a los billetes identificados de todos mis clientes). La azafata de tierra era cuanto menos educada y bastante eficiente, suponiendo que cuando me atendió llevaba en la frente un cartel imaginario que decía "por favor, mi madre no es puta, respeten mi trabajo". Por fin, las desadas tarjetas de embarque en mano. Por fin. ¿o no?
Control de seguridad. Guardia Civil subido en una silla de madera (de dónde habría salido?) diciendo " the jed epti", queriendo decir "the head empty", para hacer ver a todo el mundo que ese era un control serio, y que por tanto no estaba permitido, como en la iglesia, usar cualquier gorra -aunque fuera de alonso- para tan respetuso acto. ¿the head empty? . La Guardia Civil ya no es lo que era, ni en español, ni en inglés.
Pero no acababa allí nuestra aventura. A las once, entraba en el avión después de habernos tenido que bajar (por avería, todo se rompía) del autobús shuttle que nos llevaba a nuestros asientos. Y digo bien nuestros asientos. Porque teniendo yo el 3A, otros tres (incluyendo un niño de 2 años), tenían el 3A. Y lo mismo ocurría con el 4B, con el 6F, o con el 7G, cuyo asiento no existía ni siquiera en el MD87.
Las siguientes frases retransmiten el buen humor de los españoles...
-"me pido el baño"
-"Sientáte que la rubia de ahí delante tiene el mismo. Cómodo no vas a estar pero te lo vas a pasar pipa".
-"Señorita, ¿tiene a mano una almohada para compartir?.
O la mejor...
"Joshua o ventanilla o aire acondicionado pero las dos cosas al mismo tiempo no, que pides demasio. Que ganas de llegar a Parla¡¡¡"
Madrid 00:30. La M40 no tiene tráfico. Dormiré a gusto, pero me pensaré dos veces lo de Spanair para otra vez....
D.
lunes, mayo 09, 2005
Fórmula 1. Arboles de Navidad
Menuda semanita de trabajo. Acabo de llegar. Todo un espectáculo. Jamás había vivido un evento donde se respirara dinero. Y aquí lo había y mucho. La Fórmula 1. Montmeló.
Tuve la mala suerte de tener que acompañar a unos clientes este fin de semana pasado, y digo mala suerte porque siempre que tengo que ir a trabajar me comprometo fielmente a no disfrutar del evento en sí, sino que por formación profesional me limito a mantener el nivel de satisfacción del grupo en los niveles más altos.... con lo que eso supone.
El mundo de las carreras y especialmente el de la fórmula 1, es singular. Especialmente para quemar adrelanina a ritmos de vértigo, este "deporte" está pensado para espectadores con un altísimo poder adquisitivo. Cada uno de estos vehículos ronda los 600.000 euros o los 100 millones de las antiguas (y no olvidadas) pesetas.
Nuestros pases, cuyo precio individual superaba los 2.500 euros, permitían pasar a la zona exclusiva del Paddock Club, un resort montado en pleno Circuit de Catalunya donde se reunen las mayores fortunas mundiales a disfrutar.... del ruido de los coches. Y digo bien, del ruido.
Nadie me puede convencer que ese sonido emitido por no sé cuantos tubos de escape no puede ser llamado otra cosa sino ruido. ¿pero quién ve realmente las carreras? ¿y quién va sólo a ver, saludar, y sobre todo, ser visto? Los modelitos para ir a ver tan famosa carrera son espectaculares. Estoy convencido que hasta se preparan adhoc para la ocasión. Ellas sólo pueden ser delgadas y espectaculares (con unos estrechísimos pantalones o micromini faldas no aptas para cardíacos). Ellos sólo pueden llevar polos de la escudería correspondiente (ni que decir tiene que en la zona VIP no vi ni un sólo uniforme de renault, tal y como aparece en los periódicos),o cualquier otro de marcas desconocidas para el público que sufre insolaciones en la tribuna (Hacket, Façonable, Zegna o similar).
Pero el que más poder tiene no es el que mejor viste. Aquí se mide por lo que uno lleva colgando. Y no me refiero a lo que estás pensando (más quisiera yo... habría salido ganando), sino al número de acreditaciones para pasar a las diferentes zonas del circuito. Pit Lane,Paddock, Paddock club, .... o hasta encima del conductor si hiciera falta (la verdad es que no encontré ninguno así; Fernando Alonso iba rodeado de matones y ninguno de ellos llevaba nada colgando...)
Lo mejor es preguntar al de enfrente, como retando la posiblilidad de estar en más sitios que él. Es como cuando vas en verano a Sotogrande, donde las preguntas obligatorias son cuándo has venido y cuándo te vas (es estúpido pero parece que lo único que quiere la gente es que no te quedes allí o saber cuándo no salir para encontrarse contigo). Allí las preguntas son de este otro estilo:
- ¿has estado ya en el paddock club? hay un catering de morirse.
- ¿Viste a Naomi (refieriendose a Naomi Campbell, como si se la hubieran tirado) en el Pit Lane? (ATENCION: no vale pronunciar Pit Lane de forma británica. Las instrucciones son mascar un chicle durante 2 horas con anterioridad a reproducir guturalmente las palabritas).
El de enfrente tiene que mostrar inmediatamente (no vale luego), que lleva colgando 17 pases de todos los colores para acceder a todas las Naomis y Fernandos que se le antojen. En el supuesto de no poseer más que un pase, la has cagado. Te retirarán la mirada. Dejarán de hablarte. No vales.
Arboles de Navidad parecían algunos. Eso sí comimos de Puta madre, pero mi otorrino particular me dice que no vuelva... o que me compre unos tapones (por cierto, que daban unos monnnnissssimos con el logo de Ferrari....). Me temo que esto es como las fallas. Una y no más Santo Tomás. Con lo bien que se ve en la tele...
Y para ver Arboles de Navidad, prefiero esperar a Diciembre, que ya tengo bastante...
Tuve la mala suerte de tener que acompañar a unos clientes este fin de semana pasado, y digo mala suerte porque siempre que tengo que ir a trabajar me comprometo fielmente a no disfrutar del evento en sí, sino que por formación profesional me limito a mantener el nivel de satisfacción del grupo en los niveles más altos.... con lo que eso supone.
El mundo de las carreras y especialmente el de la fórmula 1, es singular. Especialmente para quemar adrelanina a ritmos de vértigo, este "deporte" está pensado para espectadores con un altísimo poder adquisitivo. Cada uno de estos vehículos ronda los 600.000 euros o los 100 millones de las antiguas (y no olvidadas) pesetas.
Nuestros pases, cuyo precio individual superaba los 2.500 euros, permitían pasar a la zona exclusiva del Paddock Club, un resort montado en pleno Circuit de Catalunya donde se reunen las mayores fortunas mundiales a disfrutar.... del ruido de los coches. Y digo bien, del ruido.
Nadie me puede convencer que ese sonido emitido por no sé cuantos tubos de escape no puede ser llamado otra cosa sino ruido. ¿pero quién ve realmente las carreras? ¿y quién va sólo a ver, saludar, y sobre todo, ser visto? Los modelitos para ir a ver tan famosa carrera son espectaculares. Estoy convencido que hasta se preparan adhoc para la ocasión. Ellas sólo pueden ser delgadas y espectaculares (con unos estrechísimos pantalones o micromini faldas no aptas para cardíacos). Ellos sólo pueden llevar polos de la escudería correspondiente (ni que decir tiene que en la zona VIP no vi ni un sólo uniforme de renault, tal y como aparece en los periódicos),o cualquier otro de marcas desconocidas para el público que sufre insolaciones en la tribuna (Hacket, Façonable, Zegna o similar).
Pero el que más poder tiene no es el que mejor viste. Aquí se mide por lo que uno lleva colgando. Y no me refiero a lo que estás pensando (más quisiera yo... habría salido ganando), sino al número de acreditaciones para pasar a las diferentes zonas del circuito. Pit Lane,Paddock, Paddock club, .... o hasta encima del conductor si hiciera falta (la verdad es que no encontré ninguno así; Fernando Alonso iba rodeado de matones y ninguno de ellos llevaba nada colgando...)
Lo mejor es preguntar al de enfrente, como retando la posiblilidad de estar en más sitios que él. Es como cuando vas en verano a Sotogrande, donde las preguntas obligatorias son cuándo has venido y cuándo te vas (es estúpido pero parece que lo único que quiere la gente es que no te quedes allí o saber cuándo no salir para encontrarse contigo). Allí las preguntas son de este otro estilo:
- ¿has estado ya en el paddock club? hay un catering de morirse.
- ¿Viste a Naomi (refieriendose a Naomi Campbell, como si se la hubieran tirado) en el Pit Lane? (ATENCION: no vale pronunciar Pit Lane de forma británica. Las instrucciones son mascar un chicle durante 2 horas con anterioridad a reproducir guturalmente las palabritas).
El de enfrente tiene que mostrar inmediatamente (no vale luego), que lleva colgando 17 pases de todos los colores para acceder a todas las Naomis y Fernandos que se le antojen. En el supuesto de no poseer más que un pase, la has cagado. Te retirarán la mirada. Dejarán de hablarte. No vales.
Arboles de Navidad parecían algunos. Eso sí comimos de Puta madre, pero mi otorrino particular me dice que no vuelva... o que me compre unos tapones (por cierto, que daban unos monnnnissssimos con el logo de Ferrari....). Me temo que esto es como las fallas. Una y no más Santo Tomás. Con lo bien que se ve en la tele...
Y para ver Arboles de Navidad, prefiero esperar a Diciembre, que ya tengo bastante...
martes, mayo 03, 2005
La compras o la ausencia de depresión
Me doy cuenta. Lo se. No hace falta que me lo preguntes tanto. Se cuándo estoy deprimido o cuando no. Y hay algo que no falla. La prueba irrefutable. La demostración del hecho delictivo. Ir de compras. Salir o no con 15 bolsas. Ilusiones de una nueva imagen, un escuchar "qué bien te sienta esa camisa". Qué gilipollez.
Pero en mi caso no es así. Así de simple soy. Esta mañana, festivo en Madrid (todavía no logro enterarme por qué), a G le dolia la cabeza. Ha descubierto en su propio cuerpo -como yo lo llevo haciendo años- una extraña sensación detrás del ojo derecho que precedía a un dolor con formato de martillo intermitente (tanto como late tu corazón). Mal de muchos, consuelo de tontos. Fiorinal con codeína para dentro, oscuridad y poco ruido. Así de fácil y de complicado. En mi logro por empeorar la situación, he cogido el coche y me he ido a comprar ropa. Qué peligro. Qué milagro. La American Express al poder. No ha sido para tanto. Pero al menos,ha sido, que no es poco. Tres camisas ("rayas cuadros o lisa, no existe más género, señor"), un pantalón azul cielo (¿pensando en el verano que no llega?), y un cubrecamisas (jamás un guardapolvos,...que bastante tengo ya como para dejárselo en bandeja).
Ir de compras me tranquiliza. O me pone al borde de un ataque. Hoy he vuelto tranquilo. Atasco ¿qué atasco?. Lo realmente común es volver con las manos vacías. Como con la sensación que has engordado 2 tallas, que las rayas no van contigo, y que vas a hacer tremendamente el ridículo con un pantalón de cuadros verdes. Pero hoy iba a por todo, y he vuelto en paz conmigo mismo y con la American Express. Por cierto, no dejes de pasar por Purificación García. Hubiera comprado media tienda, si no hubiera sido porque la calidad de la ropa era tremendamente mala.. además de tener poco gusto. ¿por qué será entonces?
Otras veces me ocurre yendo al videoclub. Si vuelves con la misma sensación que tuviste cuando empujaste la puerta del Blockbuster, malo. Escuchar y ver el ruido del silencio. Síntoma claro de depresión. Perdí el carnet de socio. Hace ya tanto tiempo que no me aburro... eso sí que es una gozada.
Todo sea que esta noche se rompa el espejo que he puesto junto a la bañera, porque me jode no verme mientras me ducho. Pero si se rompe, no serán mas que otros siete años. Ni más, ni menos. No sex, good sex.
Mañana de vuelta con los alemanes. Quieren venir en Junio a Madrid. Dios nos pille confesados.
Que cuando estemos peor estemos como ahora. Y tú sin ser tú, debes decirme la verdad, te pasa algo y no hablas claro.
Pero en mi caso no es así. Así de simple soy. Esta mañana, festivo en Madrid (todavía no logro enterarme por qué), a G le dolia la cabeza. Ha descubierto en su propio cuerpo -como yo lo llevo haciendo años- una extraña sensación detrás del ojo derecho que precedía a un dolor con formato de martillo intermitente (tanto como late tu corazón). Mal de muchos, consuelo de tontos. Fiorinal con codeína para dentro, oscuridad y poco ruido. Así de fácil y de complicado. En mi logro por empeorar la situación, he cogido el coche y me he ido a comprar ropa. Qué peligro. Qué milagro. La American Express al poder. No ha sido para tanto. Pero al menos,ha sido, que no es poco. Tres camisas ("rayas cuadros o lisa, no existe más género, señor"), un pantalón azul cielo (¿pensando en el verano que no llega?), y un cubrecamisas (jamás un guardapolvos,...que bastante tengo ya como para dejárselo en bandeja).
Ir de compras me tranquiliza. O me pone al borde de un ataque. Hoy he vuelto tranquilo. Atasco ¿qué atasco?. Lo realmente común es volver con las manos vacías. Como con la sensación que has engordado 2 tallas, que las rayas no van contigo, y que vas a hacer tremendamente el ridículo con un pantalón de cuadros verdes. Pero hoy iba a por todo, y he vuelto en paz conmigo mismo y con la American Express. Por cierto, no dejes de pasar por Purificación García. Hubiera comprado media tienda, si no hubiera sido porque la calidad de la ropa era tremendamente mala.. además de tener poco gusto. ¿por qué será entonces?
Otras veces me ocurre yendo al videoclub. Si vuelves con la misma sensación que tuviste cuando empujaste la puerta del Blockbuster, malo. Escuchar y ver el ruido del silencio. Síntoma claro de depresión. Perdí el carnet de socio. Hace ya tanto tiempo que no me aburro... eso sí que es una gozada.
Todo sea que esta noche se rompa el espejo que he puesto junto a la bañera, porque me jode no verme mientras me ducho. Pero si se rompe, no serán mas que otros siete años. Ni más, ni menos. No sex, good sex.
Mañana de vuelta con los alemanes. Quieren venir en Junio a Madrid. Dios nos pille confesados.
Que cuando estemos peor estemos como ahora. Y tú sin ser tú, debes decirme la verdad, te pasa algo y no hablas claro.
lunes, mayo 02, 2005
El Palmasutra
Una amiga me va a pasar el Palmasutra. Se trata de un programa para la Palm donde se enseña de una forma instructiva y meramente práctica todas las posturas del Kamasutra. Nos han entrado dos dudas mientras lo comentábamos. La primera es que probablemente estas posturas a mi no me sirvan para nada. (mera obviedad). La segunda es que aunque me sirvieran, probablemente no llevaría la Palm en el momento adecuado (que suele ser siempre por la noche), y que aunque la llevara, no creo que sería muy práctico para la faena. (suelo tener ambas manos bien ocupadas).
Me encanta aprender de todo, pero cuando algo veo que no lo voy a usar a corto plazo, sencillamente lo olvido. Mi mente funciona como una especie de almacén con trasteros. Lo que me pasa últimamente es que hay más ideas en los trasteros que en el piso principal, así que me estoy empezando a preocupar. ¿lograré rescatar con alguien - o solo - todas esas memorias y anécdotas que están en algún lugar de mi cabeza? ¿Funciona nuestra mente como una Palm, con o sin copias de seguridad?
Me apasiona la técnica que está a nuestro servicio, y no aquélla que nos hace esclavos. Por ejemplo, hoy se puede ligar de cualquier forma a través de miles de herramientas electrónicas, que son capaces de ponernos en contacto con el lugar más remoto del mundo (ya me direis de qué sirve ligar con alguien de nueva zelanda.... y eso que en el amor no hay distancia...)
Ligar por internet es divertido, pero puede llegar a ser peligroso, no solo para tu integridad física, sino para la mental. Tuve un jefe que decía que el powerpoint era un programa interesantisimo, y que solo tenia un problema: que cualquiera podía escribir cualquier cosa en él. (,..) . Pues pasa un poco lo mismo en Internet. Lo maravilloso es que por un momento puedo creer que estoy hablando con un armario de 1'85, ojos verdes, cuerpo atlético, y romántico a más no poder. Pero en el 90 por ciento (diría en el 100% porque si no...), no es así. Aquí todos mentimos un poco. Lo justo para atraer al / a la que tenemos al otro lado del cable. Es que venderse por texto es muy fácil o muy difícil, depende de tu habilidad para saber conjugar mente y teclado equilibradamente. Existen técnicas infalibles para ligar con una rubia de impresión, o para llevarte a la cama en 2 pasos al hombre de tus sueños (hasta que te ve, y la líbido producida por una visión momentánea de un texto en una pantalla tft cae al suelo más profundo)...
De lo que te cuentan al principio, cree el 10% y si merece la pena, intenta descubrir el otro 90% a través de infinitas conversaciones que casi siempre llevan a ningun lugar. Las posibilidades de encontrar a alguien interesante están en función directamente proporcional a tu listón de pareja ideal, e indirectamente proporcional a los deseos que tengas de conocer a esa persona. Vamos, que casi imposible, en mi caso, diría yo.
Como te decía, existen manuales sobre qué hacer y cómo hacerlo para tener éxito en esto de ligar por internet. Por ejemplo, hay uno gratuito que puedes encontrar en : http://alucine.org/freeed/ . Pero te recomiendo que lo mejor es ser tu mismo, y tremendamente observador porque si no te vas a llevar unas leches de impresión. Ojo avizor. Si hay algo que no te gusta, pertenece al 10% de lo que es verdad, asi que tu mismo...
Llegó la cita. Dios Mio. Mide 10 centimetros menos de lo que dijo. El Photoshop hace milagros ¿como puede ser? ¿qué es eso que lleva puesto en los pies? ¿cómo es posible que chupe el cuchillo en la primera cita? (en la primera o en cualquiera), ¿qué le pasa en la voz? ¿por que mueve tanto o tan poco las manos? ¿es bizc@ o no me mira a los ojos? y sobre todo ¿cómo acabo con esto sin que se de cuenta que es todo lo contrario a lo que iba buscando? A veces es necesario ( y hay que hacerlo,sin miedo a hacer daño), decirlo claramente. "Oye mira, que creo que... me voy a mi puta casa, y tu a la tuya...". Así es más fácil.
No lo lograremos. ¿pero y lo que nos reimos mientras tanto? Tengo ganas de ver el Palmasutra. Aprender, no aprenderé... pero qué práctico es soñar con la palm , o con lo que sea.
El día que sea de verdad, no me hará falta nada.
Me encanta aprender de todo, pero cuando algo veo que no lo voy a usar a corto plazo, sencillamente lo olvido. Mi mente funciona como una especie de almacén con trasteros. Lo que me pasa últimamente es que hay más ideas en los trasteros que en el piso principal, así que me estoy empezando a preocupar. ¿lograré rescatar con alguien - o solo - todas esas memorias y anécdotas que están en algún lugar de mi cabeza? ¿Funciona nuestra mente como una Palm, con o sin copias de seguridad?
Me apasiona la técnica que está a nuestro servicio, y no aquélla que nos hace esclavos. Por ejemplo, hoy se puede ligar de cualquier forma a través de miles de herramientas electrónicas, que son capaces de ponernos en contacto con el lugar más remoto del mundo (ya me direis de qué sirve ligar con alguien de nueva zelanda.... y eso que en el amor no hay distancia...)
Ligar por internet es divertido, pero puede llegar a ser peligroso, no solo para tu integridad física, sino para la mental. Tuve un jefe que decía que el powerpoint era un programa interesantisimo, y que solo tenia un problema: que cualquiera podía escribir cualquier cosa en él. (,..) . Pues pasa un poco lo mismo en Internet. Lo maravilloso es que por un momento puedo creer que estoy hablando con un armario de 1'85, ojos verdes, cuerpo atlético, y romántico a más no poder. Pero en el 90 por ciento (diría en el 100% porque si no...), no es así. Aquí todos mentimos un poco. Lo justo para atraer al / a la que tenemos al otro lado del cable. Es que venderse por texto es muy fácil o muy difícil, depende de tu habilidad para saber conjugar mente y teclado equilibradamente. Existen técnicas infalibles para ligar con una rubia de impresión, o para llevarte a la cama en 2 pasos al hombre de tus sueños (hasta que te ve, y la líbido producida por una visión momentánea de un texto en una pantalla tft cae al suelo más profundo)...
De lo que te cuentan al principio, cree el 10% y si merece la pena, intenta descubrir el otro 90% a través de infinitas conversaciones que casi siempre llevan a ningun lugar. Las posibilidades de encontrar a alguien interesante están en función directamente proporcional a tu listón de pareja ideal, e indirectamente proporcional a los deseos que tengas de conocer a esa persona. Vamos, que casi imposible, en mi caso, diría yo.
Como te decía, existen manuales sobre qué hacer y cómo hacerlo para tener éxito en esto de ligar por internet. Por ejemplo, hay uno gratuito que puedes encontrar en : http://alucine.org/freeed/ . Pero te recomiendo que lo mejor es ser tu mismo, y tremendamente observador porque si no te vas a llevar unas leches de impresión. Ojo avizor. Si hay algo que no te gusta, pertenece al 10% de lo que es verdad, asi que tu mismo...
Llegó la cita. Dios Mio. Mide 10 centimetros menos de lo que dijo. El Photoshop hace milagros ¿como puede ser? ¿qué es eso que lleva puesto en los pies? ¿cómo es posible que chupe el cuchillo en la primera cita? (en la primera o en cualquiera), ¿qué le pasa en la voz? ¿por que mueve tanto o tan poco las manos? ¿es bizc@ o no me mira a los ojos? y sobre todo ¿cómo acabo con esto sin que se de cuenta que es todo lo contrario a lo que iba buscando? A veces es necesario ( y hay que hacerlo,sin miedo a hacer daño), decirlo claramente. "Oye mira, que creo que... me voy a mi puta casa, y tu a la tuya...". Así es más fácil.
No lo lograremos. ¿pero y lo que nos reimos mientras tanto? Tengo ganas de ver el Palmasutra. Aprender, no aprenderé... pero qué práctico es soñar con la palm , o con lo que sea.
El día que sea de verdad, no me hará falta nada.
domingo, mayo 01, 2005
El sexo como excusa de la ausencia del amor
Ayer estuvimos en el concierto a favor de las víctimas de Sida de la Fundación Nelson Mandela. ¡¡Hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien bailando y cantando!! Fue en el nuevo Palacio de los Deportes de Madrid. Enhorabuena a los arquitectos y a la nueva puesta en escena. Realmente impresionante. Nos colamos en la parte vip de wanadoo, frente al escenario. Al ser un local de conciertos de todo tipo, la mayor parte de los espacios del recinto son en formato de sillas enfiladas, y parece que tener una silla a la altura de la parte de atrás de las rodillas invita a sentarse.
Se que no somos (ayer fuimos C, M, M, K y yo) los más jóvenes del mundo, pero ayer lo parecíamos. Aquello parecía un funeral. Creo que se daban dos circunstancias al mismo tiempo. La primera era que todos los que estaban allí eran invitados de la organización (como nosotros), y por eso parece la gente se obliga, al ser gratis total, a no disfrutar de algo en la misma medida que si hubieran pagado los 3o euros de la entrada. Y la segunda, y que me preocupa más, es que la nueva generación de gente joven (estoy seguro que somos jóvenes todavía pero no tanto como ellos) no disfruta tanto como nosotros de los momentos de la vida...aunque vengan en formato gratuito. Ellos han tenido tantas oportunidades, tantos momentos de gratis total, que no aprecian el poder saltar y gritar, aun haciendo el ridículo, como si el mundo se fuera a acabar ese mismo día. Y así creo que debemos vivir, y soñar.
Después de dejar a algunas personas del grupo en casa, cuyo estado etílico había llegado a límites incompatibles con la verticalidad de la gravedad, nos fuimos K y yo a Pachá. Vacío. 20 personas a lo máximo. El portero de el cielo, nos invitaba a disfrutar de su soledad, pero decidimos no hacerlo. Nos marchamos a Cool, sitio de perversión... y de mucha diversión. ¿es la perversión un lugar de escape? ¿llegamos a casa luego como si nada o con el placer cubierto de expectativas futuras?
Qué fácil es follar en esta ciudad si te lo propones. ¿pero estamos preparados para ello? Yo creo que en mi caso no . Envidio a la gente que es capaz de echar un polvo por el simple hecho de echarlo. Sin nombres, sin conocimientos profundos, como animales que son ( y somos), vencen cualquier timidez y van a saco a suplir sus ataques egoistas con un formato rápido y ausente de interpretación premeditada. Es como una guerra perdida. O ganada, que algunos irán rellenando sus diarios con diferentes nombres cada día como si Javier, Teresa, Luis o Inés fueran momentos de una ausencia de amor que nos grita en nuestro interior. Porque la soledad no es silenciosa. Grita. Y me imagino que antes de quedarnos sordos, preferimos el sonido del silencio animal que nos ayuda a desconectar y nos regala momentos de placer sin contraprestación. ¿es la contraprestación obligatoria para disfrutar de la parte material del amor?
Qué envidia. Porque la tengo. Envidia sana, de la buena. Soy incapaz de hacerlo, y cada noche (a veces también cada día, los que menos), me surgen oportunidades de saciar mi fuente de inspiración para el enamoramiento. Porque para mi no deja de ser un complemento más de un mundo entero de sensaciones como es la relación de pareja. Me gusta el sexo. Por supuesto. Pero en su medida, y con contraprestación. Alguna vez me contarás (no, tú no, que si no no estarías leyendo esto), si el revolcón por el revolcón es una forma de excusa de una ausencia de amor. ¿pero realmente lo llena? Yo creo que lo vacía más. Es el efecto cocaína. La caída debe ser mortal ¿o no? Si algún día aprendo, te lo contaré. Espero no quedarme allí.
Suplir una ausencia. Ja. Imposible así. Pero pasemos un buen rato. Vamos al cine.
Se que no somos (ayer fuimos C, M, M, K y yo) los más jóvenes del mundo, pero ayer lo parecíamos. Aquello parecía un funeral. Creo que se daban dos circunstancias al mismo tiempo. La primera era que todos los que estaban allí eran invitados de la organización (como nosotros), y por eso parece la gente se obliga, al ser gratis total, a no disfrutar de algo en la misma medida que si hubieran pagado los 3o euros de la entrada. Y la segunda, y que me preocupa más, es que la nueva generación de gente joven (estoy seguro que somos jóvenes todavía pero no tanto como ellos) no disfruta tanto como nosotros de los momentos de la vida...aunque vengan en formato gratuito. Ellos han tenido tantas oportunidades, tantos momentos de gratis total, que no aprecian el poder saltar y gritar, aun haciendo el ridículo, como si el mundo se fuera a acabar ese mismo día. Y así creo que debemos vivir, y soñar.
Después de dejar a algunas personas del grupo en casa, cuyo estado etílico había llegado a límites incompatibles con la verticalidad de la gravedad, nos fuimos K y yo a Pachá. Vacío. 20 personas a lo máximo. El portero de el cielo, nos invitaba a disfrutar de su soledad, pero decidimos no hacerlo. Nos marchamos a Cool, sitio de perversión... y de mucha diversión. ¿es la perversión un lugar de escape? ¿llegamos a casa luego como si nada o con el placer cubierto de expectativas futuras?
Qué fácil es follar en esta ciudad si te lo propones. ¿pero estamos preparados para ello? Yo creo que en mi caso no . Envidio a la gente que es capaz de echar un polvo por el simple hecho de echarlo. Sin nombres, sin conocimientos profundos, como animales que son ( y somos), vencen cualquier timidez y van a saco a suplir sus ataques egoistas con un formato rápido y ausente de interpretación premeditada. Es como una guerra perdida. O ganada, que algunos irán rellenando sus diarios con diferentes nombres cada día como si Javier, Teresa, Luis o Inés fueran momentos de una ausencia de amor que nos grita en nuestro interior. Porque la soledad no es silenciosa. Grita. Y me imagino que antes de quedarnos sordos, preferimos el sonido del silencio animal que nos ayuda a desconectar y nos regala momentos de placer sin contraprestación. ¿es la contraprestación obligatoria para disfrutar de la parte material del amor?
Qué envidia. Porque la tengo. Envidia sana, de la buena. Soy incapaz de hacerlo, y cada noche (a veces también cada día, los que menos), me surgen oportunidades de saciar mi fuente de inspiración para el enamoramiento. Porque para mi no deja de ser un complemento más de un mundo entero de sensaciones como es la relación de pareja. Me gusta el sexo. Por supuesto. Pero en su medida, y con contraprestación. Alguna vez me contarás (no, tú no, que si no no estarías leyendo esto), si el revolcón por el revolcón es una forma de excusa de una ausencia de amor. ¿pero realmente lo llena? Yo creo que lo vacía más. Es el efecto cocaína. La caída debe ser mortal ¿o no? Si algún día aprendo, te lo contaré. Espero no quedarme allí.
Suplir una ausencia. Ja. Imposible así. Pero pasemos un buen rato. Vamos al cine.


