User-agent: Mediapartners-Google* Disallow: Lo que está por llegar: octubre 2005 .comment-link {margin-left:.6em;}

domingo, octubre 30, 2005

 

Gracias por la hora regalada

Tumbado en la cama de un hotel de Valencia, con un Jet Lag mínimo por la hora regalada gracias a las autoridades europeas. Me encantaría que me ofrecieran esta posibilidad de tener 60 minutos más por lo menos una vez a la semana. Y si cae en sábado, pues mejor que mejor. Llevo una semana aquí con un cansancio acumulado que va a acabar conmigo, pero todavía tengo algún resquicio de fuerza que me hace estar aquí escribiéndote, sin saber muy bien si me leerás después de tanto tiempo.

Ayer, concierto con Antony and the Johnsons, Marlango y David Delfín ( es impresionante la labor que este diseñador está haciendo por la creatividad de este país abarcando disciplinas tan dispares e inconexas como la moda y la música). Me impresionó positivamente la voz de Antony. Le conocí el pasado verano en San Sebastián, y cuando le oí por primera vez (después de que varios entendidos de música me lo recomendaran encarecidamente), creí que me iba a cortar las venas en décimas de segundo. Parece mentira cómo el cuerpo se prepara inconscientemente para ciertas cosas, y huye cuando nota un simple amago de depresión. Pues debe ser que ayer acumulaba tal destrozo encima que aprecié cada una de sus canciones desde el backstage sin rechistar lo más mínimo. Es más, me gustó su voz, me gustaron sus temas, y mis brazos estaban intactos tras una hora y media con tristes melodías y voz desgarrada y tremendamente melancólica.

El estar una semana organizando un evento de este tipo te obliga a desconectar de amigos, familias y amantes como si por un momento toda tu agenda de teléfonos hubiera desaparecido de tu móvil - odio quedarme sin batería-. Después de un tiempo así, vuelves con la mente destrozada, pero esperanzadora de conocer qué ha pasado en tu mundo y en el de los demás. Siempre es bueno recibir buenas noticias que te hagan pensar que no estás solo, y que los que ahora están contigo continuan sus vidas normales sin apenas fijarse que tu reloj se ha parado. Es por eso, que ayer me llevé una alegría enorme al saber que una muy buena amiga se ha tropezado con EL. Y digo EL , porque siempre hemos hablado ella y yo que cuando te llega la persona adecuada de repente y sin saber por qué todos tus esquemas idealizados se rompen instantáneamente para insertar cuerpo y alma en un nuevo mundo que parece soñado.

La suerte no viene por sí sola. Debemos tener una cierta predisposición a encontrarla en nuestro camino, lo que no quiere decir que hagamos de nuestra cabeza una famosa escena con la niña del exorcista en una cama diabólica (lease- dar vueltas en 360º en una búsqueda desesperada). Creo que tengo mucha suerte en otras facetas de la vida, por lo que no me puedo quejar. Ella ya se ha topado con ella en lo que hacen llamar amor. El tiempo lo dirá todo, pero desde aquí quiero desearle lo mejor del mundo, se lo merece.

Por cierto, y cambiando de tema, no entiendo bien la campaña en contra de productos catalanes. Aunque estoy totalmente en contra del estatut, creo que que la mejor forma de que los políticos se enteren, es con nuestro voto (cuando toque), y no arruinando a familias que ponen su vida en el país y que para nada comparten la teoría de 4 locos independentistas (y digo 4, porque creo que no son más que esos, aunque con una fuerza increible con personas tan débiles como ZP y sus socios políticos).

En fin, voy a hacer de nuevo la maleta para volver a Madrid, que espero que me reciba con una buena cama, y un buen baño (sé que ha llovido, así que con esto de la sequía hoy pecaré un poco pero arrastraré un ligero cargo de conciencia). Como hoy me han regalado una hora de más, mi cuerpo me lo agradecerá eternamente si comparto un poco de este tiempo con su relajación...

P.d.: Me encanta tener admirador@s como Anette en la web, y si además declaran publicamente que desean acostarse conmigo, me crezco todavía más. Como agradecimiento, le respondí algunas preguntas que poca gente sabe... aunque algun@s de mis lectores se sientan identificad@s con muchas de mis respuestas... Gracias a ella, hoy llevo mi cansancio con más resignación....

jueves, octubre 20, 2005

 

Una boda perfecta (2) . El día X a la hora Y.

Muchos de los que me leen me han insistido en que comunique que no todo lo reflejado aquí debe ser llevado a rajatabla. Ni mucho menos es mi intención, tan solo una forma más de explicar cómo sería mi boda, (y también cómo no sería en ningún caso...).Me voy una semana a trabajar a Valencia, asi que sin mas, os paso a hablar del día X a la hora Y...

Los preparativos de la boda: Independientemente de que la boda se celebre en una iglesia o en un registro (o en el campo, siempre y cuando el obispo lo acepte), hay determinados temas que hay que dejar bien preparados y amarrados para no cagarla en el día del evento. Tanto si se trata de una boda religiosa como civil, en ambas dos hay que intercambiar anillos, por lo que se hace necesario el haberlos comprado previamente. El anillo debe ser en oro (el de toda la vida, nada de oro blanco), sencillo (sin ningún tipo de dibujo de angelote o similar), y, se debe inscribir (siempre en la parte de atrás) la fecha de la boda y como mucho las iniciales de los novios (una vez vi un anillo que tenía hecha la inscripción en la parte vista, y era para fotografiarlo). Además, si se trata de una boda religiosa, se deben intercambiar las arras -con la iglesia y el dinero hemos topado-. Lo mejor es encontrar unas monedas antiguas, pero también se pueden hacer con 13 monedas de euro nuevas...

Llegó la boda . Si es en la Iglesia,cuando la novia llegue, todo el mundo debe de estar ya dentro por respeto. El coche que trae a futura esposa y a su padrino debe estar suficientemente limpio o no ser un anuncio de interflora con lazos que caigan hasta los suelos ni centros de flores cuasi funerarios en la parte de atras. Lo correctamente educado es que llegue un poco tarde (aunque en una ocasión oi de una en la que nunca llegó...). El novio y su madrina, deben esperarle en el altar. Para bodas civiles, se aplica más o menos lo mismo, solo que entran todos juntos y no se puede convidar a 500 invitados...

En las bodas religiosas la iglesia puede decorarse con algún centro floral sin que parezca (de nuevo) un jardín botánico en flor. De hecho, muchos novios que tienen bodas en la misma iglesia el mismo día comparten gastos de decoración y de alfombra (en el caso en que sea necesaria).
La firma de los testigos- vestidos con impecable chaqué- es importante, pero la mayor parte de las veces queda abandonada en una papelera (solo importa la firma de los novios y del sacerdote...), asi que tampoco te esfuerces en rubricar la tuya para que destaque sobre la del resto... Por favor, el arroz es para las paellas. Y los petalos de rosa, para perfumar los armarios... Se sale de la Iglesia o del Juzgado sin mas, y al coche para recibir a los invitados en el lugar de la celebración-

La celebración (abstenerse de llamar banquete, comilona, papeo o similar). Lo ideal es preparar algo como aperitivo (de pie), para que la gente se vaya conociendo (sobre todo las familias políticas). También se debe sentar a la gente por mesas, siendo la mesa presidencial la que esté formada por los novios y los padres, o los novios y sus amigos más íntimos.(esta mesa debe ser una mas, y debe de estar céntrica. No debe ser una mesa tipo "última cena")... El menú debe ser corto y generoso (no 19 platos), y debe ser servido con rapidez (no aguanto las cenas o comidas eternas...). El corte de la tarta es voluntario y puede acompañarse por algo de música clásica. (una vez unos novios pusieron la canción con la que se conocieron: el tema original de la telenovela Cristal - prefiero no pensar donde estaban). Se debe evitar el morreo con el trozo del pastel en la boca (otra vez también vi cómo los recien casados intentaban comer un pastel sin usar las manos lo más rápidamente y en el mismo plato). Los novios deben luego pasar mesa por mesa a saludar a todo el mundo, previo al comienzo del baile. Las orquestas ( a no ser que sea la filarmónica de boston, deben ser evitadas). Si se trae algún grupo en directo, puede ser un flamenco (no todo el rato), y lo que debe estar todo el rato es un dj con música variada y que previamente habrá hablado con los novios para conocer sus gustos musicales (¿una boda bakala? - todo puede ser-). El vals de Strauss tampoco es obligatorio, aunque si recomendable, para que empiece a bailarlo el padre de la novia con su hija, simbilce con la entrega de su hija cañón al pedazo de marido que se va a olvidar de ella y de su virginidad (¿pero todavía alguien llega virgen?) para el resto de sus días.

Por último algunas recomendaciones útiles:

Para ellas: El traje puede tener toda la cola del mundo, pero en algún momento de la noche (al sentarse a cenar), la cola puede desaparecer... (me refiero a la cola del vestido).

Para ellos: Puede ser un buen momento para adelgazar, ya que la chaqueta del chaqué no debe ser quitada más que al entrar en la habitación para la luna de miel (bueno, la 200.000 luna de miel).

Para ambos: Por favor, beber con moderación. Alguna boda he visto donde los primeros cuernos aparecían por milagro en una de las habitaciones del hotel como por arte de magia... y de la cogorza que llevaba alguno de los dos. Y lo más importante. Que sean muy felices. El día de la boda es SU día, y nada ni nadie puede estropeárselo.

Y que les dure toda la vida....aunque hoy en día deberíamos decir que le dure dura lo que le tenga que durar....

domingo, octubre 16, 2005

 

Una boda perfecta

Ayer se celebró en Sevilla (ciudad que visito con placer todas las semanas) la boda de Cayetano Martínez de Irujo y Fitz James Stuart con Genoveva Casanova. Una boda por todo lo alto que era esperada por la sociedad española en general y por la prensa del corazón en particular, como el evento del año para soñar un poco y distraerse de todas las noticias que caen en este país bajo el influjo ZP (parece mentira cuántos votantes que en su día le dieron el voto a este señor -¿señor?- estén hoy -ya era hora- arrepintiéndose de tan poca acertada decision, y eso que no todo lo ha hecho mal...).

Una boda siempre es un momento de alegría, y se presupone que los dos contrayentes deciden comunicar al mundo - y a Dios en alguno de los casos- su decisión de compartir vida y amor. No dudo (conociendo un poco a Genoveva), que harán lo posible para que dure lo toda una vida, y les deseo lo mejor, como a todos los novios que deciden dar el paso que puede ser la decisión más importante de su existencia. Un tema jugoso de discusión y coloquio es el que habla de la ideonidad de firmar una boda en gananciales o en separación de bienes. Soy de los que piensa que siempre debe estar hecho en gananciales, ya que si desde el primer momento estamos negando a nuestra pareja lo que le que corresponde por la definición del propio matrimonio, nos contradecimos con lo expresado ese día con tanto poder de convicción. Pero allá cada cual con lo que decide y con lo que firma, que la democracia y la libertad es lo que tiene y tengo que respetar todo, como pido que lo hagan conmigo.

A la misma hora en que los novios estaban dando su "si, quiero", yo estaba en la Fnac de Madrid con J comprando libros, discos y algún DVD que mate tiempos de aburrimiento (siempre pensé que los que se aburren son personas poco inteligentes, por lo que no quiero entrar a formar parte de ese saco, de momento). Al tema, que J me regaló un libro de fotografía interesante cuyo tema central es la boda de los españoles. Pero de todos, no solo las celebradas en el Palacio de Dueñas. Se llama "vivan los novios", y las fotos son de Juan de la Cruz con textos de Gomaespuma. No tiene desperdicio. Y me lo he pasado pipa mientras lo leía. Me encanta meterme en celebraciones ajenas como si estuviera poniendo el ojo en la mirilla de la puerta de casa para ver con quién entra mi vecina canaria (hay que ver, lo solos que estamos los dos y la poca compañía que nos hacemos).

No es mi intención hacer un informe sobre cómo tener una boda lo menos hortera posible, pero voy a intentarlo, con el permiso de Josemi. Empezaré hablando de los preparativos, donde es fácil cagarla con premeditación y alevosía:

La invitación: He visto de todo, pero la que más me llamó la atención fue una que venía con formato de paloma con las alas desplegadas, y donde los novios aparecían con sus respectivas fotos en los ojos del pobre animal. Anillos entrelazados, palomas de la paz, o corazones en rojo chillón son elementos perfectamente eliminables y prescindibles en una invitación digna. Lo más sencillo es un tarjetón tamaño A4 y doblado en dos, con los padres arriba a ambos lados (que son los que normalmente pagan y los que normalmente - si no han decidido desheradar a los hijos- invitan), y un texto convencional conocido por todos. La opción de participar o invitar sigue teniendo su furor en Cataluña, aunque me parece una forma anticuada de recibir un regalo por la cara... Insisto, respeto todo....

Los regalos de compromiso. Como continuación a mi post de la pedida de mano, creo que es un buen momento para que ambas familias se conozcan y se gusten - o se odien - para siempre. No está de más el que el novio reciba un reloj en condiciones (no un swatch que es lo que yo ahora llevo puesto), y la novia un anillo o una pulsera sin demasiadas historias (a ser posible, que ambos no hayan sido comprados en un catálogo de venta de bisutería a domicilio...). Joyerías como Yanes, Suarez, o Gregory son una elección segura. Para presupuestos más ajustados, Aguayo, también en la calle Serrano, tiene buenas opciones a precio más asequible. Y si no se puede -porque no siempre se puede económicamente- un regalo que haga ilusión a los respectivos, pero que permanezca en el tiempo, como el propio matrimonio. Abstenerse de entregar un paquete de huevos kinder sorpresa porque no permanecen en el tiempo - se sabe, chocolate sustituto del sexo- y además porque no tienen nada de sorpresa, sino más bien de cutrería...

La lista de bodas. Todavía me cuesta entender la costumbre (muy arraigada también en Cataluña y en algunas zonas de Levante) de poner una cuenta corriente donde ingresar directamente unos euros para así conseguir la felicidad de unos novios que no se andan con tonterias. Hay infinitos sitios donde poner una lista de bodas (a ser posible que no sea IKEA), y donde hay que incluir regalos de todos los precios. Unicamente recordar que lo peor que puede pasar es que recibas la lista de bodas antes que la invitación, como en más de una ocasión me ha pasado.

El traje de Novia y el traje del novio. Para ella, blanco o tono crudo. Y cuanto más sencillo mejor. Para él chaqué de corte clásico, donde se puede dar algún toque diferente, sin estridencias, en chaleco o corbata (sin accesorios dorados ni con perlas, por favor). Y recordemos que ambos trajes, incluyendo ropa interior, no están hechos para cortar en añicos y subastar tipo "tarde de té y apuestas en Durán". La suerte, en el casino, o en el Hipódromo de la Zarzuela, que por cierto, abre sus puertas de nuevo en breve...

Continuará.......que si no se va a hacer muy largo este post, y de este tema puedo hablar largo y tendido... (debe ser que como no me he casado y no creo que lo haga nunca, estoy bastante puesto en todo esto de los matrimonios)

P.d.: Mi visión de lo que es cutre y lo que no, es la mía. Por favor, no te lo tomes todo al pie de la letra. Lo importante es hacer lo que cada uno quiera por su felicidad.... y la de los demás.

martes, octubre 11, 2005

 

Unos años de más (o de menos)


Salir con alguien mucho más mayor o mucho más joven que tu tiene sus ventajas y algún que otro inconveniente, como todo en la vida. Un amigo mío decía -hace tiempo que no hablo con él, es de los desaparecidos en combate tras celebrar lo que hacen llamar matrimonio-, que te das cuenta de tu más sincera madurez, cuando en vez de mirar a la gente de tu edad empiezas a buscar a alguien cuasi adolescente con quien llenar tu vida. Gracias a Dios, creo que no he llegado a ese instante de mi vida todavía, aunque deduzco, al observar lo que se cuece a mi lado, que me queda poco (o por enésima vez confirmo que soy un bicho raro, raro)...

Eterna Juventud. El otro día tuvimos un brainstorming para uno de nuestros productos que queremos reconducir hacia un target más joven, específicamente el que se situa entre 18 y 25 años. Ante cualquier estudio de este tipo, lo primero que tenemos que hacer es analizar en detalle qué hace este tipo de gente y cuáles son sus preocupaciones. Y casi nos echamos a llorar. En España, su máximo objetivo en su tiempo libre es mamarse a saco, o lo que es lo mismo (para que no haya malas interpretaciones), cogerse la tajada del siglo en el menor tiempo posible a base de Kalimotxos de dudosa composición y combinados de todo tipo con una altísima graduación de alcohol. Menudo plan para el fin de semana. ¿así como pueden ser felices?

Presupongamos por un momento que conozco a alguien que entra dentro de este target. Presupongamos por un momento que me apunto a su plan de viernes por la tarde que consiste en ir a un parque con amigos, previa compra en el ultramarinos regentado por una familia china de un sin fin de productos alcohólicos. Presupongamos por un momento que me ofrecen una pirula con un Mitshubishi pintado en ella. Presupongamos que aguanto esa noche, con pastilla, con whisky, con Kalimotxo, y con pocas palabras que decir (¿se puede hablar en ese estado?). Ya estás eligiendo funeraria, porque te aseguro que al día siguiente entro a formar parte de la estadísticas de personas con comas etílicos de fin de semana -me sienta fatal el alcohol, todo sea dicho-.

Otro pensamiento (tan irreal como el primero) sería encontrar a alguien infinitamente mayor que yo. Y entonces entraría a formar parte de los heavy users de farmacias, recetas de cocina de la abuela, y educación de adolescentes (se sobrentiende que los hijos en esa edad los iba a aportar la otra parte de la historia). Cenas con matrimonios con síndrome del nido vacío (te recuerdo que esto se produce cuando tus hijos, ya mayores, se van de casa y te dejan un hueco difícil de ocupar). Viajes en cruceros aburridos donde nunca hay nada que hacer - y probablemente nadie con quien hablar- y sexo con precaución cuasi menopaúsica o pitopaúsica. Todo un plan de jubilación premeditado.

Sea como fuere, las posibilidades son amplias y generalizar no es mi propósito. Siempre me he preguntado, en el caso de esas parejas conocidas donde ella es joven y guapa y él mayor y con mucho dinero, si alguno de los dos se cree realmente que el amor existe en ellos o es un mero contrato de supervivencia. La vida me ha demostrado en algunos casos que el amor no entiende de edad, pero en otros, canta hasta la traviata. Todos buscamos excusas una vez inmersos en una diferencia de edad considerable. Y normalmente nos autoconvencemos estupidamente que estamos cumpliendo con nuestra obligación, o cuanto menos, hemos cogido lo que nos han ofrecido sin rechistar lo más mínimo. Pero a medio plazo, estas diferencias dejan huella. A veces sin solución y otras con unas cesiones que marcan de por vida.

Ayer una amiga (A) me decía (ella sale con un chico más joven) que la diferencia de edad a veces hace que los momentos vitales de ambos no coincidan en el cien por cien de las veces. Pero que de momento, son felices. Como dicen en la escena final de "con faldas y a lo loco" al enterarse Joe E. Brown que Jack Lemmon es un hombre: "¡¡nadie es perfecto!!". Ni con unos años de más, o de menos...

sábado, octubre 08, 2005

 

Promoción dos por uno

La pasada semana solicité al banco una de esas tarjetas con origen americano y de color dorado, que permiten respirar hasta que llega el mes siguiente y tener una deuda de por vida de forma gratuita y gratificante. Me llegó ayer, en un sobre de estos que no tienen remite y que parecen una carta de amor desesperada. Pero no. Contenía una tarjeta que brillaba con luz propia con una pegatina encima que ponía "por favor llame usted a Amex para activar su tarjeta y poder disfrutar de compras en 1.000.000 de sitios en todo el mundo". Disfrutar. ¿Disfrutar?

Al llamar al teléfono gratuito de la financiera benéfica una amable voz absolutamente modulada y preparada en una escuela barata de protocolo, aparece como por sorpresa al otro lado de la línea telefónica y te realiza una serie de preguntas absurdas para comprobar que tu eres tu, y no otro. Después de haber recopilado en mi mente todos los números posibles de mi vida (nunca te preguntan si eres feliz para comprobar que tu eres tu), el operador indaga sobre mi intención de participar en la promoción del mes. Y entonces te cuenta que la cuota anual de la tarjeta (algo así como 60 billetes) es gratuíta para un familiar o alguien de mi absoluta confianza con quien comparta mi vida (...). Digo que no. Que no hay nadie al otro lado. E insiste. Me dice que es una promoción irrepetible. Que acaba este mes, y que puedo estar perdiendo la oportunidad de mi vida. "¿seguro que no tiene usted nadie a quien dar una tarjeta como la suya a coste cero cargo a su cuenta corriente?". Reafirmo mi negación con total seguridad. Y pienso que como me vuelva a preguntar le voy a buscar para darle una mantá de ostias. Creo que por fin logra entender que mi vida se reduce a yo mismo y mis circunstancias y decide abandonar su intención sadomasoquista. Me desea un buen día y me cuelga. Y yo me quedo con el auricular pegado a mi oreja derecha escuchando el tono que indica inequivocamente que no hay nadie al otro lado. Como un gilipollas.

Parece que el mundo se ha puesto de acuerdo para recordarme cada segundo que estar soltero en esta vida no es fácil. Las bandejas de filetes del Corte Inglés vienen de dos en dos. Los cines insisten en comunicar promociones dos por uno y los maitres de los restaurantes a los que voy te miran con cara de pena al saber que hoy volveré a comer solo. Recibo cartas que me invitan a ir con mi pareja (en letra pequeña pone que si estás soltero, date por jodido) a un congreso para ofrecerme unos pisos de la costa levantina en multipropiedad. El hotel veraniego de Tarifa, que reservo en el mes de enero para asegurarme la plaza, no me ofrece más que habitaciones dobles con camas enormes de matrimonio. Menos mal que acabo de recibir una invitación de boda donde me invitan a decir cuántas personas acudirán en mi nombre y me dan una opción (apreciada sea) que reconoce por escrito que iré solo.

Menos mal que todavía tengo amigos que piensan en mi con un tremendo cariño. Y aunque ellos se casan con la más absoluta felicidad, saben que hace meses también recibían promociones dos por uno con las que llegaban al cabreo más absurdo e irreparable. Me lo tomo con humor, con la mejor de mis sonrisas. Pero el operador de hoy ha debido flipar con mi tono de voz, y seguro que la próxima vez que ofrezca inocentemente la promoción del mes, se acordará de mi y de mi más absoluta soltería. Una clase magistral que con certeza no ha caído en saco roto.

domingo, octubre 02, 2005

 

90 días de felicidad

Hace ya tiempo que doy vueltas a la cabeza (en plan niña del exorcista en pleno ataque demoníaco) sobre un tema que me planteó una buena amiga y que me hace pensar más de la cuenta. Supongamos, por un momento, que mañana un médico oncólogo presagia en sus más cuerdo estado, que nos quedan tres meses de vida. Algo así de triste y que tantas veces hemos visto en películas nacionales y extranjeras. La pregunta más complicada viene inmediatamente después de la cruel noticia: ¿qué podemos hacer sabiendo que en 90 días nuestro cuerpo y alma dejarán de formar parte de este mundo?

Las respuestas de casi todo el mundo que conozco son muy similares. Si tú mismo te haces esta misma pregunta ahora, probablemente también tengas unos pensamientos parecidos. Todos nosotros queremos hacer el viaje que siempre hemos soñado. Tendríamos que llamar a aquel amigo que hace tiempo que no vemos y del que nos tendremos que despedir sin que se de cuenta. Hablaremos con esa familia que aunque cercana, llevamos lejos en el corazón porque no hemos tenido tiempo o ganas. Compraríamos esa prenda de vestir que sabemos que nos sienta tan bien pero que no admite el extracto de la visa. Diríamos a nuestros padres todo aquello que nunca nos atrevimos a decir por pena, rabia, egoísmo o pereza. Intentaremos dejar nuestra mejor imagen y sonrisa (si todavía nos quedan fuerzas) en todos aquellos con los que nos cruzamos cada día. Daríamos gracias por todo y sabríamos aprovechar cada bocado de placer sabiendo que se nos va de las manos. Nos miraríamos en el espejo viendo la parte más positiva de nosotros mismos, y la explotaríamos al máximo para hacer ver a la gente que todavía nos queda un ápice de ganas de vivir.

¿Y con nuestra pareja? ¿Qué haríamos con nuestra pareja?. Vivir como si fuera el primer instante de nuestra relación. Sentir y vibrar con un simple roce de mano. Hacer el amor de forma apasionada, disfrutando de cada uno de los milímetros de nuestra piel. Perder el miedo a decir “te quiero” y recordarlo en cada cruce de miradas. No separarnos ni un segundo, vivir al máximo nuestra relación. Fundirnos en un apasionado beso en mitad de una estación. Disfrutar igual de un helado compartido que de una cena en último restaurante de lujo de la ciudad. Querer como nunca hemos querido. Llorar como nunca hemos llorado. Amar con todo el esplendor de la palabra y por una vez ser plenamente correspondidos.

Y ahora viene el pensamiento más triste pero a la vez el más realista y esperanzador que he conocido nunca. ¿por qué no vivimos cada día como si supiéramos que se nos va la vida y hemos de tomar parte en ello? ¿por qué esperar a llamar a ese amigo que hace tiempo olvidamos y que tan felices nos hacía? ¿por qué no corrernos una juerga sin miedo a perder la vergüenza? ¿por qué no le decimos a esa chica que tanto nos gusta que nos morimos por ella? ¿por qué no decir a nuestra pareja un “te quiero” cuando menos se lo espere? ¿por qué tenemos que esperar a un oncólogo cabrón que nos haga ver que hoy podemos ser mucho más felices que ayer?

Gracias a Dios no estoy enfermo, y me lo planteo como un reto, como una gran prueba de mi vida que debo poner cada mañana. Y aunque sólo, seguro que sé salir de él con la mejor de mis sonrisas. Más platón y menos prozac. Va por ti.

This page is powered by Blogger. Isn't yours?

Free Web Site Counter
Web Counter

Suscribirse a
Entradas [Atom]

Google