jueves, enero 26, 2006
Un buen momento para apagar la tele


Desde que vivo solo (ya va a hacer 10 años), tengo un extraño ritual -que mezcla encendidos y apagados de radio y TV - para alcanzar el sueño, que puede volver loca a cualquier persona ligeramente estable. Pero es que vivir en una gran ciudad, con los ruidos que llegan de la calle y los que también vuelan a través de las paredes -mi vecina grita al hablar por teléfono y uno no es sordo-, requieren de una concentración especial para alcanzar cuanto menos un cierre de ojos que dure lo suf¡ciente como para dormir en lo mas profundo de mi mente. Y es que a mi me gusta mucho eso, dormir. ...
El otro día tuve una cena con mis ex compañeros de trabajo en casa de un proveedor del que no sabría poner el límite entre la amistad y el trabajo. Siempre he sido de los que afirman que es imposible tener un amistad a alguien a quien tu empresa le está pagando, para la verdad es que en el caso de I, no me importa nada porque es un cielo de tio que siempre mira mucho más allá de los papeles. El caso es que fuimos igual número de hombres que de mujeres, y conversando a la vasca -cada uno de sus cosas- los tios nos quedamos callados un momento como si un angel hubiera pasado por delante de nuestras bocas sellando nuestros labios. Y entonces una de ellas que estaba en una animada conversación con sus atentas amigas suelta lo siguiente:
" Pues yo lo tengo ya muy ensayado. Cuando oigo a JC acercarse por el pasillo cojo el mando a distancia ya preparado y apago rápidamente la tele, me doy la vuelta y empiezo a fingir un profundo sueño. El simple hecho de pensar que llega con ganas de juerga me da una pereza que compensa cualquier explicación, así que prefiero mentir haciendo que duermo, que jadear haciendo que siento".
Ahí queda eso. Y nosotros - gracias a Dios no estaba el tal JC allí, pero le conocemos-con los ojos abiertos como platos ante tal suculenta declaración
Nunca me hubiera imaginado que una mujer pudiera dar tal utilidad al mando a distancia. Ve la televisión hasta que su marido asoma su sombra por el pasillo. Y entonces desaparece, huyendo de una posible relacion sexual que cada vez apetece menos. Y eso que soy de los que opino -me encanta cuando mis lectoras enfurecen- que ellas tienen que hacer mucho menos esfuerzo que nosotros en mantener una compostura adecuada ante "el acto" (como me decían en el colegio del Opus). ¿por qué llega el aburrimiento? ¿por qué nos cuesta tanto encontrarlo para que luego sea tan fácil aborrecerlo? ¿llegamos a tener asco en nuestras relaciones sexuales con alguien a quien acabamos de decir que queremos? Como te puedes imaginar, el resto de amigos se quedó igual de mudo que yo aunque alguien -ahora no logro recordar quien- fue inteligente y cambió de tema enterrando cualquier sentimiento a flor de piel que pudiera aparecer. En fin, Serafín.
También he ido al cine, a ver dos películas que sin duda te recomiendo. La primera es Crash, con Sandra Bullock y Matt Dillon, que es capaz de pegarte al asiento por el nivel de emoción que descarga desde la pantalla. Si vas a verla, recuerda haberte hinchado bien de estabilizantes, porque tienes que mantenerte fuerte por el nivel de tensión que llegas a acumular .. y a descargar. La otra es Brokeback Mountain. (¿la montaña de espalda quebrada?). Menuda película. Con seguridad se llevará muchos oscar. Con seguridad saldrás algo aburrid@ del cine. Y con seguridad, si eres minimamente sensible, tu cabeza dara vueltas como una peonza y tus lágrimas caerán sin pudor por tus mejillas. Película lenta, pero da tanto que pensar que merece la pena perder algo de tiempo con paisajes abruptos y atardeceres entrecortados.
Y por último, comentarte dos restaurantes, aunque se enfade K porque no soporta que haga críticas de sitios sin que hable de mi mismo. Yo siempre digo que el hecho de hablar de los sitios donde estoy y lo que siento por estar en ellos, es un poco hablar de mi. El primero es Asiana. Un antiguo anticuario Chino con tan solo cinco mesas donde un cocinero de la escuela de Adriá cocina solo por las noches para unos pocos afortunados. Un lugar donde dejarse perder de vez en cuando y agotar tu cuenta corriente mientras disfrutas de una buena compañía con sabores increíbles. El otro es Stik , un lugar donde comer buena carne siendo observado (y observando) por las caras más guapas de la ciudad que han encontrado un nuevo lugar donde suplir sus instintos más primarios. Te los recomiendo.
Shakespeare :
En la amistad y en el amor se es más feliz con la ignorancia que con el saber.
viernes, enero 20, 2006
¿Rarezas o cualidades personales?
Pues eso, que mi querida fan Atenea me ha pedido que cuente por aquí cinco rarezas y yo lo hago encantado ¿Rarezas? pero si es que lo jodido es que yo creo que las peculiaridades que aquí voy a contar forman parte de mi personalidad, de pijomad, asi que como me considero un tio normal, pues entonces no son rarezas sino formas un tanto especiales de vivir lo que nos ha tocado....
1) La conciliación del sueño. Como bien sabes, somos muchos hermanos, así que mi madre decidió un día unilateralmente que ninguno de nosotros podía ser tímido. Y una de las geniales ideas que tuvo fue enchufarnos una radio dentro de la cuna desde recien nacidos hasta muy muy mayores (tan mayor como que ya no usaba pañales...). Y el subconsciente es lo que tiene. Que ahora, 30 años después, Pijomad se va a la cama todos los días y para conciliar el sueño tiene dos opciones: a) que la persona que esa noche ocupe el lado opuesto de la cama esté susurrándome al oído hasta que oiga mis ronquidos - esta opción se cae dado que: No existe lado opuesto, no existe persona que ocupe lado opuesto, nadie me iba a susurrar durante media hora y finalmente no ronco - así que sólo me queda la opción b) Poner la radio en una emisora que hablen de algo mientras no sea fútbol ni un telepredicador - ambas cosas no solo no me ayudan a conciliar el sueño sino que me producirían cambiar de reloj despertador cada noche y tener una bronca con el portero por la incompatibilidad de aparatos eléctricos incustrados con la singularidad del jardín japonés.
2) La gente muy bajita no me inspira confianza. Mi padre me enseñó que solo los bajitos tienen la cabeza cerca del culo de forma natural... así que por si acaso, cuando viene un bajito me separo a ver si me va a entrar un mal de ojo... mas. (Conste que tengo amigos y amigas maravillosas que miden menos de uno cincuenta pero esta peculiaridad se aplica en un primer momento aunque luego termine por desaparecer).
3) La impuntualidad me saca de quicio. Y esto de bajar a Sevilla me pone más nervioso porque allí, además de no ser una falta de educación, es algo "normal", como cuando la novia llega tarde al altar. Entiendo que todo el mundo puede ver su vida - y su coche - reducida a un nuevo socabón de mi amigo el alcalde, pero para algo inventaron los móviles.
4) Algunas palabras malsonantes. Como servicio para llamar al cuarto de baño, echar en la tele cuando se quiere decir poner o televisar un programa, entrañable cuando se habla de una reunion o persona emocionante, majo o maja para decir que alguien es simpático, .... o infinitas formas para llamar a tu pareja del estilo de princesa, reina mia, pichurri, cari, o similar.....
5) Por último , que me cojan comida del plato sin pedir permiso también altera mis biorritmos. También tiene un origen traumático infantil, cuando mi padre - que siempre estaba a régimen - aprovechaba la soledad de su plato para llevarse todas las patatas fritas del mío. Y sin rechistar, que era (y que lo sea por mucho tiempo) un padre de los antiguos....
Si después de estas pequeñas peculiaridades te queda algún motivo adicional que sirva para justificar mi estado de soltería con consistencia, por favor, cuéntamelo para que te recomiende un buen oculista... porque te hará falta.... ¿somos todos tan raros?
Le paso el testigo a Duncan, Verdadosa, lupo, andrea, y a Diego (algun@s al azar.... otr@s no tanto...)
1) La conciliación del sueño. Como bien sabes, somos muchos hermanos, así que mi madre decidió un día unilateralmente que ninguno de nosotros podía ser tímido. Y una de las geniales ideas que tuvo fue enchufarnos una radio dentro de la cuna desde recien nacidos hasta muy muy mayores (tan mayor como que ya no usaba pañales...). Y el subconsciente es lo que tiene. Que ahora, 30 años después, Pijomad se va a la cama todos los días y para conciliar el sueño tiene dos opciones: a) que la persona que esa noche ocupe el lado opuesto de la cama esté susurrándome al oído hasta que oiga mis ronquidos - esta opción se cae dado que: No existe lado opuesto, no existe persona que ocupe lado opuesto, nadie me iba a susurrar durante media hora y finalmente no ronco - así que sólo me queda la opción b) Poner la radio en una emisora que hablen de algo mientras no sea fútbol ni un telepredicador - ambas cosas no solo no me ayudan a conciliar el sueño sino que me producirían cambiar de reloj despertador cada noche y tener una bronca con el portero por la incompatibilidad de aparatos eléctricos incustrados con la singularidad del jardín japonés.
2) La gente muy bajita no me inspira confianza. Mi padre me enseñó que solo los bajitos tienen la cabeza cerca del culo de forma natural... así que por si acaso, cuando viene un bajito me separo a ver si me va a entrar un mal de ojo... mas. (Conste que tengo amigos y amigas maravillosas que miden menos de uno cincuenta pero esta peculiaridad se aplica en un primer momento aunque luego termine por desaparecer).
3) La impuntualidad me saca de quicio. Y esto de bajar a Sevilla me pone más nervioso porque allí, además de no ser una falta de educación, es algo "normal", como cuando la novia llega tarde al altar. Entiendo que todo el mundo puede ver su vida - y su coche - reducida a un nuevo socabón de mi amigo el alcalde, pero para algo inventaron los móviles.
4) Algunas palabras malsonantes. Como servicio para llamar al cuarto de baño, echar en la tele cuando se quiere decir poner o televisar un programa, entrañable cuando se habla de una reunion o persona emocionante, majo o maja para decir que alguien es simpático, .... o infinitas formas para llamar a tu pareja del estilo de princesa, reina mia, pichurri, cari, o similar.....
5) Por último , que me cojan comida del plato sin pedir permiso también altera mis biorritmos. También tiene un origen traumático infantil, cuando mi padre - que siempre estaba a régimen - aprovechaba la soledad de su plato para llevarse todas las patatas fritas del mío. Y sin rechistar, que era (y que lo sea por mucho tiempo) un padre de los antiguos....
Si después de estas pequeñas peculiaridades te queda algún motivo adicional que sirva para justificar mi estado de soltería con consistencia, por favor, cuéntamelo para que te recomiende un buen oculista... porque te hará falta.... ¿somos todos tan raros?
Le paso el testigo a Duncan, Verdadosa, lupo, andrea, y a Diego (algun@s al azar.... otr@s no tanto...)
miércoles, enero 11, 2006
Al inventor de los gemelos

Y no lo digo por Mendel, con sus leyes genéticas de la herencia. Ni siquiera por esos músculos cabrones que me duelen al correr más de 45 minutos en el gimnasio. Me refiero a los minúsculos instrumentos que colocamos en las camisas de doble puño . Como anécdota te contaré que Beckham, además de enseñar sus gemelos cuando los lleva, se encarga de hacer 2 centímetros más corta su manga izquierda para así conseguir el patrocinio de una marca de relojes. En fin Serafín, que esos maravillosos accesorios hacen que mis mañanas empiecen acumulando una mala leche importante. Mi soledad se manifiesta como un alien cada vez que tengo que enganchar los putos gemelos. Y me veo como un payaso realizando acrobacias encima de la cama durante un mínimo de cinco minutos. Y la camisa se arruga. Y las inversiones que hago en Toke para que la ecuatoriana planche con mayor facilidad, se van al traste. Por unos putos gemelos. Porque no puedo decir a nadie que me ayude. ¿hay alguna forma más tonta de reconocer que necesitamos compañía? Creo que muchas, pero esa la vivo cada mañana. Y jode.
En Sevilla de nuevo. El año nuevo trae la rutina que durante las mini vacaciones de Navidad había olvidado. Pero los responsables del AVE no cambian, y siguen diciendo que el periódico "el Mundo" se les ha terminado mientras te ofrecen descaradamente "El País" o "El País". ¡Qué País diría yo! Pues si suben el precio del billete, y el gobierno lo aprueba sin consideración alguna por los pacientes viajeros, pues al menos que me den el periódico que quiero. O que al menos me sirva el catering Sergi Arola, como hace con Iberia en su Primera Clase. Ya que tengo que viajar tanto al sur, al menos que me lleve una alegría para el cuerpo de vez en cuando. Pero no. El viaje cada vez es más coñazo, y los sándwiches son fabricados en serie por personas deshumanizadas. Ni el jamón sabe a jamón, ni el tomate a tomate.
Quiero comunicarte en exclusiva que abandonar el vicio del tabaco, en un plazo de 2 meses, me han supuesto 4 bonitos kilos que hacen juego con mi ombligo. Menudo accesorio para las rebajas. Confío en que lo que dice el médico -de que igual que vienen se van- sea verdad. Sin hacer nada de nada. Y eso que me mato con 40 minutos de cardiovascular que me destrozan dos veces por semana. Menos mal que debo tener un corazón a prueba de balas. ¿será el mismo corazón para cuando toque enamorarme? Porque con lo sano que debe estar, después de tanto deporte y tan poco vicio, es como para desaprovechar la oportunidad. Pobre amante que lo pille.
Así que continuando con mis gemelos (aunque tengo casi prohibido ir a la oficina con corbata yo insisto), hoy me pregunto si esta permanente soltería que me han traído los Reyes Magos (juro que mis padres no tienen nada que ver en esto), estará acompañada de algún sistema barato que aminore estos pequeños detalles que te ponen de mal humor mientras hacen que tu corazón explote de una vez por todas. Algún día lo conseguiré. Cuando me quite estos cuatro dichosos kilos de encima.
lunes, enero 02, 2006
Abstemio y no fumador.
Parece que la Señora Ministra ha escrito una carta a los Reyes Magos para hacer la vida imposible a media España. Y es que no solo ha llevado a límites insospechados la prohibición de fumar, sino que ahora está dispuesta - y preparada- a hacer lo mismo con el Alcohol -especialmente con el que tenga una graduación superior a 15º)...
Daba gusto esta mañana pasar por la puerta de las oficinas del polígono de La Moraleja y ver cómo numerosos pecadores con muchas promesas y pocas voluntades hacían lo propio en mangas de camisa. Digo yo que no sé si cogerán la gripe por fumar o por salir a la calle casi en bolas. A lo mejor es que el salir con tan poca ropa se ha impuesto desde Recursos Humanos, ya que al día de hoy no les queda más remedio que estar acojonados con las pérdidas de productividad que la apreciada ley les pueda producir. Y claro, si salen en bolas a fumar, pues tardarán menos en regresar a sus puestos de trabajo. O eso creen.
La pena de haberlo dejado hace ya casi dos meses (todavía sin superar, pero siendo un auténtico campeón) es que ahora no me voy a enterar de los últimos cotilleos de la empresa. Al parecer, la gente aprovecha el vicio de meterse algo en la boca con el de reproducir -también oralmente- las historias más escabrosas sobre unos y otros que nunca nadie hubiera podido imaginar... "Pues habrá que instalar un micrófono porque yo así no puedo vivir" - decía hoy una en el ascensor-. La polémica está servida, y un servidor pasa de la misma como hacía Elizabeth Taylor en las fiestas a las que no acudía: "Lo mejor que puedes hacer para que hablen de ti en una fiesta - bien o mal- es no ir". Así que paso de caer en tan estúpida tentación.
Volviendo a la ley y a la gran preocupación que ahora existe en el gobierno por los alcoholes de más de 15 grados, donde quieren aplicar leyes similares a las del tabaco en los bares, intentaré anticiparme al futuro y transcribir una conversación telefónica de las que realizo casi todos los días.
Ella- Restaurante el pandero Buenas tardes
Yo- Buenas tardes señorita. Quisiera reservar una mesa de cuatro personas para esta noche
Ella - Si señor, ¿para qué hora? -
Yo- Para las diez si es tan amable
Ella - ¿alguno de ustedes es fumador o piensa fumar esta noche? lo digo porque en la pecera de fumadores no nos queda más que una mesa de 3 y van a estar un poco justitos.
Yo - no señorita, prefiero en la zona de no fumadores aunque alguno de mis acompañantes tenga que salir a la puta calle a encender un pitillo.
Ella - De acuerdo. Continuo señor: ¿van ustedes a beber vino? Si no lo hacen, tengo una mesa en la zona de abstemios y no fumadores con vistas a la Castellana. En caso contrario, solo me queda sitio en la puerta del cuarto de baño de señoras.
Yo- Señora, claro que vamos a tomar vino. ¿seguro que solo les queda esa mesa en la zona de bebedores compulsivos y no fumadores? Se lo digo porque como tenemos el olfato desarrollado por no fumar, pues como que en la puerta del baño creo que no es la mejor idea...
Ella- No se preocupe señor. Si me asegura que ustedes después de la cena toman una copa de graduación superior a 15º siempre les puedo poner en la zona de alcohólicos anónimos donde no se puede fumar pero si cogerse un pedo de la ostia. Claro que en ese caso, no le podré preguntar el nombre para hacer la reserva, y por tanto , no le aseguro que tenga usted mesa.
Yo- Creo que me quedo con la mesa de la puerta del baño... pero la de mi casa señorita. Gracias por su ayuda,
Ella- Gracias por llamar al restaurante el pandero.
Yo- De nada señorita Buenas tardes.
Pues que nos paguen un curso de protocolo para no mandar a tomar por culo a la amable señorita antes de tiempo. Digo yo. Abstemio y no fumador. Asi me va....
Daba gusto esta mañana pasar por la puerta de las oficinas del polígono de La Moraleja y ver cómo numerosos pecadores con muchas promesas y pocas voluntades hacían lo propio en mangas de camisa. Digo yo que no sé si cogerán la gripe por fumar o por salir a la calle casi en bolas. A lo mejor es que el salir con tan poca ropa se ha impuesto desde Recursos Humanos, ya que al día de hoy no les queda más remedio que estar acojonados con las pérdidas de productividad que la apreciada ley les pueda producir. Y claro, si salen en bolas a fumar, pues tardarán menos en regresar a sus puestos de trabajo. O eso creen.
La pena de haberlo dejado hace ya casi dos meses (todavía sin superar, pero siendo un auténtico campeón) es que ahora no me voy a enterar de los últimos cotilleos de la empresa. Al parecer, la gente aprovecha el vicio de meterse algo en la boca con el de reproducir -también oralmente- las historias más escabrosas sobre unos y otros que nunca nadie hubiera podido imaginar... "Pues habrá que instalar un micrófono porque yo así no puedo vivir" - decía hoy una en el ascensor-. La polémica está servida, y un servidor pasa de la misma como hacía Elizabeth Taylor en las fiestas a las que no acudía: "Lo mejor que puedes hacer para que hablen de ti en una fiesta - bien o mal- es no ir". Así que paso de caer en tan estúpida tentación.
Volviendo a la ley y a la gran preocupación que ahora existe en el gobierno por los alcoholes de más de 15 grados, donde quieren aplicar leyes similares a las del tabaco en los bares, intentaré anticiparme al futuro y transcribir una conversación telefónica de las que realizo casi todos los días.
Ella- Restaurante el pandero Buenas tardes
Yo- Buenas tardes señorita. Quisiera reservar una mesa de cuatro personas para esta noche
Ella - Si señor, ¿para qué hora? -
Yo- Para las diez si es tan amable
Ella - ¿alguno de ustedes es fumador o piensa fumar esta noche? lo digo porque en la pecera de fumadores no nos queda más que una mesa de 3 y van a estar un poco justitos.
Yo - no señorita, prefiero en la zona de no fumadores aunque alguno de mis acompañantes tenga que salir a la puta calle a encender un pitillo.
Ella - De acuerdo. Continuo señor: ¿van ustedes a beber vino? Si no lo hacen, tengo una mesa en la zona de abstemios y no fumadores con vistas a la Castellana. En caso contrario, solo me queda sitio en la puerta del cuarto de baño de señoras.
Yo- Señora, claro que vamos a tomar vino. ¿seguro que solo les queda esa mesa en la zona de bebedores compulsivos y no fumadores? Se lo digo porque como tenemos el olfato desarrollado por no fumar, pues como que en la puerta del baño creo que no es la mejor idea...
Ella- No se preocupe señor. Si me asegura que ustedes después de la cena toman una copa de graduación superior a 15º siempre les puedo poner en la zona de alcohólicos anónimos donde no se puede fumar pero si cogerse un pedo de la ostia. Claro que en ese caso, no le podré preguntar el nombre para hacer la reserva, y por tanto , no le aseguro que tenga usted mesa.
Yo- Creo que me quedo con la mesa de la puerta del baño... pero la de mi casa señorita. Gracias por su ayuda,
Ella- Gracias por llamar al restaurante el pandero.
Yo- De nada señorita Buenas tardes.
Pues que nos paguen un curso de protocolo para no mandar a tomar por culo a la amable señorita antes de tiempo. Digo yo. Abstemio y no fumador. Asi me va....
