sábado, mayo 20, 2006
De hotel en hotel y me tiro .... por la ventana

Recién llegado de Benidorm . Creo que entre esta semana pasada y la que entra merezco recibir el premio al mejor pasajero de la T4. Lo raro es que nadie haya montado todavía una tienda de Segways para dar paseos y contemplar las leches de la gente mientras espera en la puerta J87 a un avión que vuelve a llegar tarde... El viaje se hace emocionante cuando vas con Spanair , dejas el coche en el P2, sales de la T2 por la puerta D54 y llegas a los dos días con Iberia a la T4 a la puerta M45 (si, las del maldito tren sin conductor que va por debajo de la tierra) y te crees Indiana Jones al buscar un autobús que te lleve a donde has dejado el puto coche entre obras y ruinas romanas de antes de ayer. ¿Crees que eres capaz de memorizar tantos números y letras como para acordarte de la plaza y la planta del parking? Pues si no te apellidas Einstein y eres su reencarnación, date por jodido.
Hubo una época, hace como 4 años, en la que estuvo de moda entre la gente bien de Madrid (pijos, niños pera o de papá) ir al hotel Bali de la bonita ciudad de Benidorm a celebrar una despedida de soltero. Yo no quería ser menos, y dado que no me invitaron a ninguna, decidí ir un fin de semana por mi cuenta a encontrarme con la horterada número uno en formato de hotel de lujo. Ni que decir tiene que no aguanté más que una noche en esa torre mastodóntica de hormigón visto, donde fue la primera vez que vi a gente con tupperwares y bolsas de plástico con las que cargar comida para el resto del día en el estupendo buffet que ofrecía el hotel en su salón de lujo.
Aquél fin de semana de hace 4 años pasé mi segunda noche en el Meliá Benidorm, buscando un refugio de calidad y sobre todo sencillez. Lo encontré, y en su día me pareció un hotel muy cuidado que no se correspondía -para nada- con el resto de la cutrez de tan bonita ciudad. Hoy he regresado de allí -del mismo hotel- por motivos de trabajo y mi opinión sobre dicho hotel cambió sustencialmente al encontrarme carteles de 50x50 con mensajes instructivos: "prohibido ir sin la parte superior de la vestimenta ni en bikini por las instalaciones cubiertas del hotel", y también "nuestro desayuno se prepara con los mejores ingredientes traidos de todos los lugares del mundo. Si lo desea, le podemos preparar paquetes a su conveniencia y a buenos precios para que disfruten de la calidad de los alimentos a lo largo del día. Consulte precios a cualquiera de nuestros maîtres".
Como te decía, la semana que viene también tengo paradas en Valencia Sevilla y Córdoba -donde disfrutaré de una feria nada comparable a la de su vecina-. Esto del curro me está matando, pero estoy conociendo culturas que algún día podré compartir con quien esté dispuesto a escucharme. El otro día me dijeron, en una reunión informal, que hablo mucho, que es imposible aburrirse conmigo. Por el tono de la segunda parte de la frase, deduje que debía irme al hotel y compartir mi soledad y mi verborrea con una almohada demasiado gorda para mis cervicales. Voy a empezar a hacer como mis padres, que siempre viajan con un bolso para sus almohadas. No hay nada como aprender de los que más te enseñaron. Aunque sea, por lo que han vivido.
Quién no comprende una mirada, tampoco comprenderá una larga explicación (proverbio árabe)
sábado, mayo 06, 2006
Enganchado al sexo... ¿rápido?

La pregunta que me golpea la mente esta semana es si alguien se puede enganchar con otro alguien solo por una relación sexual fructífera. Y el calificativo de fructífero no es gratuito. Los más íntimos me aseguran que si, pero tardan poco en afirmar que también son las "enganchadas" más efímeras. Y es que el sexo, como todo lo que no se puede cambiar, termina por aburrir. Ni con una cama de color rosa pinta la vida - ni la relación - del mismo color en lo que a sexo se refiere. Pero las primeras semanas uno llega a estar completamente desorientado, sin saber por qué llega a blindar la mirada, ocultando defectos que saldrían a la luz con solo echar un vistazo. Esta sensación no hace sino confirmar mi eterno dilema, que consiste en saber a ciencia cierta que la persona que me gusta para enamorarme no coincide para nada con la que estoy dispuesto a compartir mi cama en una sesión... ¿Interminable? .
La mentalidad humana es a veces inexplicable, y sobre gustos sexuales hay mucho escrito pero también queda mucha tinta por golpear la hoja de papel. Y es que cada día descubro una nueva afición desconocida que sin duda surge de un aburrimiento previo y que está cargada de una gran imaginación. Todo está en nuestra mente. De eso no me cabe ninguna duda. Y todo lo que se ha manufacturado en la mente puede reciclarse en un abrir y cerrar de ojos. O eso creía yo. Acabo de encontrar una nueva afición entre jóvenes y no tan jóvenes, que desconocía por completo. Se llama "bosque" y consiste en buscar espacios naturales donde echar un polvo de escándalo. Debe ser que eso de los árboles y el césped pone a saco , sobre todo cuando viene acompañado de un olor a moñiga que nuestra espalda se encargaría de aplastar (el sexo siempre es cosa de dos, pero no todo el mundo está dispuesto a mancharse.....). Podríamos, por tanto, hacer una ruta para follar por los mejores bosques de España, ya que no nos faltan. Seguro que con tanto intercambio de fluidos la reforestación se produciría casi sin ayuda humana - Y es que cuando lo hacemos a saco, llegamos a ser auténticos animales....
A eso quería yo llegar. ¿es posible separar sexo de amor? ¿es posible ser un auténtico animal egoista y rebozarse en un prado sin efectos secundarios importantes? Digo yo que si, pero insisto en que nadie me enseñó a hacerlo y mucho menos a no padecer dolor mental al día siguiente, o cuando estás intentando dormir mientras abrazas a alguien que se le importa un pepino tus besitos absurdos en un cuello agarrotado. No hay tiempo para romanticismos, solo vamos a llegar con cierto egoismo a un orgasmo casi accidentado y luego durmamos la mona como si nos acabáramos de conocer. Y es que al fin y al cabo, una de las partes implicadas parece que se avergüenza de dar -o recibir- algo de cariño. Prefiero no pensar en ello, que aflora mi mala leche. Y eso que no hablo de mi. El sexo siempre me dio dolores de cabeza.....
He visto una película que me ha encantado. La pena es que no puedas verla porque no ha durado ni una semana. Al parecer la gente no quiere ir al cine cuando le provoquen pensar más de lo necesario. Y es que con Heights no te queda más huevos que pensar qué hacer con tu vida cuando todo está retorcido. Es la típica historia de cinco personas un día cualquiera en la ciudad de los rascacielos... con sus historias, sus alegrías, sus penas, y un final inesperado. Bueno, esperaremos a que la saquen en DVD . Por cierto que en España la han llamado "en la cumbre". Todavía me pregunto por qué.
Hoy iré con G a una cena en el campo. Ella tiene ilusión porque se encontrará con sus amigos. La primera de muchas, espero. Siempre me gustó contemplar las estrellas y las constelaciones con la temperatura adecuada. Espero que esta noche pueda disfrutar de ello, porque llegan unas nubes que amenazan con descargar lluvia . Bueno , y si no podemos, siempre nos quedará ... "tengamos el sexo en paz".
