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sábado, julio 28, 2007

 

Este calor me agota (más)


Llega el calor y comienzo a ganar millas de Iberia como un poseso. Esto de trabajar en la industria del ocio (uno curra mientras otros se divierten) es lo que tiene. Menos mal que en veinticinco días podré desconectar por unos días y – de verdad- disfrutar de los míos. Sin Blackberry, mail ni nada que se le parezca entre manos. Prometido. De hecho, no voy a decir dónde voy en la oficina por si acaso se les ocurre mandar un fax por satélite. Capaces son.

El calor ha llegado con infinita fuerza. Parece que alguien “superior” ha decidido por fin quitar la sombrilla que separaba el planeta tierra del astro mayor y el termómetro da cuenta de ello. Esta sensación se multiplica por diez cuando me toca viajar hacia el sur de la península, donde la gente huye despavorida hacia la costa y va muriendo poco a poco el interior. Efectivamente, el tiempo está loco, pero no creo que más que otros años. La única diferencia con estaciones pasadas es que la gente no tiene nada de que hablar, y asemejándonos a los británicos, nos da por comentar sobre el tiempo. Pero creo que todo sigue igual que siempre. Los titulares de 40 grados y las alertas naranjas se suceden cada verano desde que tengo uso de razón.

En mis numerosos viajes de estas 3 pasadas semanas he visto dos noticias que me han llamado tremendamente la atención. La primera habla de un gato que percibe cuándo un anciano va a morir en una residencia geriátrica e inevitablemente lo señala retozándose en su cama. Los profesionales del centro ahorran mucho tiempo en laberínticas explicaciones a los familiares y directamente llaman cuando el gato da la señal. No es la primera vez que me enfrento a estos avisos demoníacos. Cuando mi abuela vivía con nosotros y ya en coma (montaron una uvi en su habitación) su perro se negó a entrar 24 horas antes de que expirara con paz. Un sexto sentido propio de los animales de compañía. La ciencia avanzará y podrá predecir la muerte con precisión. ¿para qué?

La otra noticia está en la creación de una pastilla que combate eficazmente el desamor. Vamos que a las pocas horas de dejar una relación de años y sabiendo que te han puesto unos cuernos del tamaño de una catedral tu cuerpo ya estará preparado para la próxima separación. Eficaz remedio que evitará muchas lágrimas y quebraderos de cabeza. También aquí me surge alguna pregunta ¿si normalmente cometemos el enorme error de tropezar con la misma piedra hasta que aprendemos qué pasará si no sufrimos lo suficiente como para aprender de nuestro error?

Opto por que el gato tenga una sobredosis con esas pastillas. A lo mejor es capaz, después de la resaca, de dejar morir en paz a los que por un motivo u otro, jamás quisieron molestar con su triste huída. Gracias a Dios, de momento no necesito ni gato ni pastillas así que por mi que sigan inventando…

martes, julio 17, 2007

 

El minuto más feliz (al mejor precio)


Sin duda mentiría si no dijera que mi nivel de stress baja algo con verano. No porque no tenga actividad –el bonito mundo de los eventos- , sino porque otros deciden hacer algo llamado horario intensivo y como consecuencia el teléfono no suena y los mails tardan un poco más en llegar. El tener la mente un poco más libre me ayuda a disfrutar, con los míos, de las oportunidades que la estación más calurosa nos ofrece.

Y no me refiero a la piscina, que con el tiempo que está haciendo tardará un poco más en llegar a mojar mi cuerpo, sino en la serie de actividades que los ayuntamientos preparan aprovechando que la noche es más corta de lo normal. El pasado domingo, en el antiguo Cuartel del Conde Duque, A y yo fuimos a ver a Michael Nyman acompañado de la orquesta Chekara de Tetuán. Lo pasamos como enanos en un circo, aun sin conocer las melodías. La obra de este compositor, que se hizo famoso por su aportación en la película “El Piano”, parece compuesta para formar parte de la banda sonora de cualquiera de nuestras vidas. Combina a la perfección instrumentos antiguos y modernos con ritmos trepidantes con los que parece imposible llegar a un equilibrio musical. Pero lo logra. Y con creces. Es una pena que no repita en Madrid a corto plazo, pero si tenéis oportunidad id a verle, no dejeis de hacerlo.

Esa misma noche, mientras lograba conciliar el sueño, y con las melodías todavía jugando rítmicamente con mi oído, pensaba en lo bien que invertimos nuestro dinero a veces. Por 30 euros cada uno asistimos a un concierto que nos hizo desconectar de todo y disfrutar enormemente de la noche del domingo. Mirando una causa/consecuencia en la inversión de nuestro capital en momentos de ocio (qué económico me ha salido), quise hacer un ranking mental de los minutos mejor pagados de mi vida. Y aunque el pasado domingo no estaba en el top ten, podría andar cerca. Soy de los que piensa que cuanto más hayan girado nuestra vidas, en parte motivadas por una aportación monetaria considerable, menos apreciamos los momentos mejor pagados. Si mi cuenta corriente tuviera más de seis ceros a la derecha de una cifra superior a uno, esta idea de “no apreciación” se haría más grande todavía…

La afirmación de que el dinero no da la felicidad pero ayuda es en parte cierta. El problema viene cuando habiendo comprado todo lo comprable no eres capaz de disfrutar de nada. Y conozco a más de un@ que ya ha llegado a ese estado. Ni siquiera con la música en directo de tu grupo favorito, cuando pueden tocar para ti en el salón de tu casa, te hace feliz. Sin embargo, para los que valoramos el dinero que aparece y desaparece de nuestra cuenta cada mes, alguno de los momentos vividos son irrepetibles. Una cena con velas, un viaje relámpago a una playa desierta o ver las estrellas mientras escuchas tu banda sonora favorita. Eso sí que no tiene precio.

Y tu ¿Cuál ha sido el minuto mejor pagado de tu vida?

miércoles, julio 04, 2007

 

En nombre del Gobierno de España



Soy de los que no sé salir de casa por las mañanas sin haber escuchado las noticias de primera hora igual que no sé acostarme sin haber hecho lo propio con las primeras de la noche(..). Las voces que escupe la radio del baño están a un volumen casi insultante para algun@s aunque a mi me resulta apto para mi estado catatónico y previo al primer café. Hace ya tiempo pasé de escuchar a Jiménez Losantos – que tenía la enorme y difícil facultad de ponerme de muy mala leche de ipso facto – a reírme con Carlos Herrera a carcajada limpia. El sevillano es capaz de contar las noticias de una forma totalmente peculiar y amena lo que me produce – cuanto menos – una desdramatización de la situación – lamentable – del país en que vivimos .

De las cosas que más me llaman la atención últimamente es que a algún marketiniano aburrido – los que trabajamos en ello lo hacemos a menudo para generar ideas brillantes- ha decidido añadir una bonita “cola” a todas las “cuñas” que emiten nuestros amigos del poder de la Moncloa en la radio matutina: “ Es un mensaje del Gobierno de España”. Por si no nos quedaba claro quién firmaba, nos lo repiten una y otra vez después del “no podemos conducir por ti” o del apreciado “ hoy es el último día para pagar tus impuestos”.

Me pregunto si la genial idea tiene un contenido electoral detrás. Y tardo poco en generar la respuesta: Sí. Este gobierno ha sabido destrozar el concepto de España en poco tiempo, abriendo las puertas a que las comunidades vayan a su total y completa bola, incluyendo aquellas que están dirigidas por la feroz competencia del PP (como puede ser la Comunidad Valenciana), y con débiles pactos parlamentarios que no llevan a ningún sitio. Hecha la ley, hecha la trampa, que diría mi abuela. Mientras tanto, Navarra no sabe qué le depara el futuro, Andalucía pide lo suyo para seguir viviendo bien, y en Madrid se vive una particular guerra de poder que no lleva a ningún lado. Gobiernan los 28 de la minoría y los otros dimiten por supuestos abusos de poder. La política está revuelta, y no parece que frene la velocidad de centrifugado con las vacaciones de verano.

Pero calmemos los nervios, que todo tiene solución. Dan ganas de cogerse una maleta y marcharse a un país paradisíaco (de los que no ponen bombas gratis) y no volver en mucho tiempo. Con buen dinero en el bolsillo no te digo que no lo haría… pero de momento, sólo me queda escuchar eso de “ponga usted una alarma en casa durante sus vacaciones y evitará robos innecesarios”. “Es un mensaje del Gobierno de España”. Y yo que pensé que lo hacía el gobierno de algún país del este….(sin generalizar). Menos mal que me lo aclaran. Al menos salgo de dudas y agradezco su intención.





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